BBVA: dos certezas y dos interrogantes
En voz baja, desde la más absoluta discreción y desesperando a los analistas que tratan de destripar cómo está exactamente[…]
En voz baja, desde la más absoluta discreción y desesperando a los analistas que tratan de destripar cómo está exactamente y hacia dónde va, BBVA llega al día de la presentación de resultados envuelto en una paradoja en bolsa. Con una gestión prudente del riesgo inmobiliario y con unas previsiones genéricas que según los analistas le permitirán aguantar la tormenta un semestre más que sus competidores, el banco que preside Francisco González es el peor de los españoles en bolsa este año y también -solo superado por Pastor- de los doce últimos meses.
Mucha tela para el segundo grupo financiero del país, que sigue a lo suyo. Nada de anuncios rimbombantes como el de su gran competidor, Santander, que publicitó lo que ya sabemos que no conseguirá: 10.000 millones de euros de beneficio en 2008. Y nada de jugadas arriesgadas en plena crisis comprando bancos de reflotamiento incierto. Y, sin embargo, la acción sigue a lo suyo, bajando sin apenas contención. ¿Se han cansado los inversores del low profile de un banco al que cada vez gustan menos los focos?
Frente a las certezas de que BBVA es un banco cauto a la hora de tomar decisiones y de que su riesgo crediticio es sustancialmente menor al que presentan algunos de los buques insignia del sector financiero, dos interrogantes penden sobre la entidad. Una se abrió el mismo día de noviembre en el que Santander presentó su ampliación de capital de 7.200 millones de euros. Desde entonces el mercado quiere saber cuándo seguirá sus pasos el segundo banco español por capitalización bursátil.
Las explicaciones de FG asegurando que BBVA no está por la labor han caído en saco roto. Sencillamente, el mercado no se las cree. Con todo lo que llovió tras el anuncio de la operación, con un descuento del 46% sobre el precio de bolsa, Santander cerró 2008 con una caída del 51% frente al 48% de BBVA. Pero en los últimos doce meses, el banco vasco ya baja más que su gran referente.
La otra gran duda está en el mix de los activos. Texas y México -un tercerio de su beneficio procede de este país, en plena crisis- no tienen la mejor prensa a día de hoy y el banco no participa en mercados como Brasil, la gran esperanza americana, donde manda Santander. Llega el dia de presentación de resultados y de la explicación posterior. Está por ver si a la vista de una caída en bolsa superior al 20% en enero el banco cambia el ritmo y enseña la patita un poquito nada más. A la vista de los acontecimientos, no tiene pinta.