¿Abrirá Nozar la segunda oleada de quiebras inmobiliarias?
¿Ha comenzado con Nozar la segunda ola de quiebras inmobiliarias en España? La primera empezó con Martinsa, le siguieron señeras[…]
¿Ha comenzado con Nozar la segunda ola de quiebras inmobiliarias en España? La primera empezó con Martinsa, le siguieron señeras marcas como Habitat, Lábaro... Otras también fueron sonadas a pesar del anonimato del que emergieron, como Tremón, que semanas antes de presentar la suspensión de pagos, pretendía salir a Bolsa... Con Martinsa se inició un proceso, previamente contenido por razones electorales, de quiebras en cadena que se llevó por delante más de 9 grandes inmobiliarias y puso a los bancos acreedores contra las cuerdas.
La mala racha de los mercados en octubre y noviembre destapó de nuevo las "presiones" fácticas para que se frenase este proceso que ya había tomado inercia de crucero. El objetivo: que los bancos, entonces en mínimos anuales en Bolsa, pudiesen tomar oxígeno. Entre noviembre y diciembre se renegociaron vencimientos de deuda entre las distintas inmobiliarias y con los sindicatos bancarios. Nozar y Reyal Urbis, por un lado; Colonial y los bancos consiguieron aplazar pagos (o mejor impagos) que no desdoraran más de lo que ya estaban los balances anuales.
La actual demanda de suspensión de pagos, presentada por Avalatransa, es un tema menor del que no merece la pena reseñar más detalles. En el horizonte que se pinta por delante del sector, un fallido de 4.000 millones como el de Nozar provocaría un tsunami tan devastador como el que desencadenó la suspensión de Martinsa. Nozar ha conseguido posponer el pago de la deuda de 205 millones que tiene con Reyal Urbis, y que debía pagar en diciembre, hasta marzo, pero con una compensación de 70 millones, según informó Reyal a la CNMV. Renta Corporación también ha refinanciado la deuda.
La pregunta que se hacen los expertos es si cuando lleguen los próximos vencimientos habrán conseguido el dinero que hace unas semanas no tenían. Y las perspectivas no son muy halagüeñas. La nueva bufonada de Avalatransa, una inmobiliaria con fama de sacar partido de los retrasos e impagos y deudora ella misma, no será la que lleve a Nozar a la suspensión de pagos, pero el reloj corre en este sentido para todo el sector. Y quienes tienen los importes más elevados son los que llevan más papeletas.