La euforia de Botín
"Quien venga con la intención de recibir malas noticias, debe saber que no está en el sitio adecuado. Como presidente[…]
"Quien venga con la intención de recibir malas noticias, debe saber que no está en el sitio adecuado. Como presidente del Banco Santander voy a darles no buenas, sino buenísimas noticias en esta presentación de resultados correspondiente al ejercicio 2009". Con euforia y optimismo desbordado, como suele ser habitual en él, Emilio Botín recibía a su audiencia (consejeros, periodistas y altos cargos del banco) esta mañana en uno de sus recién y futuristas nuevos edificios de su Ciudad Financiera, El Faro. Tenía entre manos las cuentas del banco del año pasado: un beneficio atribuido de 8.943 millones de euros, un 1% más que el año anterior, "los mejores resultados de la historia del Santander, habida cuenta de las dificultades del entorno", en su opinión.
El complejo escenario económico actual no ha pasado desapercibido para Banco Santander. Sus resultados están marcados, como ya han mostrado sus homólogos españoles, por un fuerte incremento de las provisiones, por el alza de la morosidad y la caída del crédito. Sin embargo, su fuerte diversificación internacional pone de manifiesto que la entidad sabe gestionar de forma admirable su negocio. El beneficio ha crecido un 11 por ciento en Latinoamérica, un 7 por ciento en Europa Continental y un 55 por ciento en Reino Unido.
El banco ha realizado unas dotaciones para insolvencias nada desdeñables, por valor de 9.484 millones de euros, aunque en gran parte las ha nutrido de los resultados extraordinarios que obtuvo por la ampliación de capital y salida a Bolsa de la unidad de Brasil. Su morosidad se mantiene en el 3,4%, bastante por debajo de la media del sistema, en el 5,05%.
La habilidad de Botín por presentar unas cuentas "magníficas" no pasa desapercibida. En el mercado, se rumorea de la capacidad de algunos bancos por ocultar morosidad con determinadas prácticas como adjudicación de inmuebles u otros malabares financieros. Pero el presidente del Santander ha querido salir al paso de estas especulaciones admitiendo que "la calidad del riesgo del banco es única en el mundo".
Está claro que Botín sabe cómo ganarse a su público. Que le sobra carisma, ambición... pero, sobre todo, que está rodeado de buenos gestores (en el turno de preguntas de la rueda de prensa ha pedido la participación de hasta cinco responsables de área, incluida su propia hija, en calidad de presidenta de Banesto) que le están ayudando a encumbrar al Santander como el tercer banco que más beneficio genera, por detrás de las dos principales entidades financieras chinas. Y quizás sea esta la espinita de Botín: China. No en vano, ha admitido que ya está en conversaciones con el segundo banco de China "para llegar a acuerdos muy importantes", que espera anunciar este año. Incluso por primera vez ha sido invitada a la rueda de prensa una periodista china, representante de un medio local. Cualquier mínimo detalle para Botín es muy importante.
Lástima que el riesgo país, la crisis de deuda y las dudas sobre la solvencia de España hayan marcado más la jornada en la Bolsa española que los propios resultados de la entidad, que han pasado prácticamente desapercibidos en el parqué. La acción de Santander se ha dejado hoy un 9,40% en el Ibex. La elección del día de presentación de resultados, aspecto al que también le da siempre mucha importancia Botín, no ha sido, lamentablemente, el más adecuado.