Estudio dice que la crisis es principal causa de tensiones Seguridad Social

Un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) atribuye a la crisis la principal responsabilidad por las tensiones que[…]

Un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) atribuye a la crisis la principal responsabilidad por las tensiones que vive el sistema contributivo de la Seguridad Social y sostiene que, si se aprovechara el potencial demográfico español en el mercado laboral, se solucionarían los problemas.

Bajo el título "La quiebra en el sistema público de pensiones: no en nombre de la demografía!", el estudio ha salido publicado hoy en la revista "Perspectivas Demográficas" y será presentado mañana en un acto público que tendrá lugar en el Centro de Estudios Demográficos de la UAB.

El estudio rechaza la tesis que sitúa el envejecimiento de la población como la principal causa de las tensiones de la Seguridad Social (SS) y subraya que "no faltan trabajadores, sino trabajo".

"Frente al conocido argumento de que el envejecimiento de la población hará inviable el pago de las pensiones, al no haber suficientes personas en edad activa para hacer frente a la creciente nómina de las pensiones, se tiene menos presente la idea de que España disfruta en la actualidad de buena salud demográfica", afirma uno de los investigadores, Pau Miret.

El estudio concluye que "las tensiones del sistema contributivo de la Seguridad Social ni tienen ni tendrán en las próximas décadas una causa estrictamente demográfica, sino que se deben a la fase recesiva del ciclo económico capitalista", según un comunicado de la UAB.

Con el objetivo de relajar las tensiones de la SS, el informe propone incorporar "completamente" al mercado de trabajo formal a la población laboralmente activa, lo que aumentaría las cotizaciones y haría desaparecer a los cobradores de las prestaciones por desempleo.

El estudio revela que la mayoría de la población vinculada a la Seguridad Social se concentra entre los 38 y los 59 años, los "baby-boomers" nacidos en las décadas de los sesenta y los setenta, un grupo de edad que, alerta, "no está envejecido".

Pese a ello, asegura que sólo un 70 % de este grupo está trabajando y contribuyendo a la Seguridad Social, mientras que el resto está desempleado, en la economía informal o, de manera minoritaria, son funcionarios de la administración central del Estado.

La población laboralmente activa en España llegó a los 23 millones en 2008 y el número ha quedado estabilizado, mientras que la población cotizante ha caído después de la crisis por debajo de los 16 millones.

El estudio apunta que "se está desaprovechando como mínimo al 18 % del potencial demográfico", ya que "hay 4 millones de personas que podrían cotizar y no lo hacen".

Además, sostiene que la relación de dependencia demográfica entre cotizaciones y jubilaciones "no es dramática", porque hay tres cotizantes que sostienen cada pensión de jubilación pese a admitir que la situación ha empeorado con la crisis.

La tensión, en cambio, acaba siendo "insoportable" cuando se suma la población pensionista que está cobrando una prestación por desempleo ya que, en ese momento, por cada cinco contribuyentes netos cuatro personas perciben pensión o prestación por desempleo.

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