El petróleo toma el relevo a la IA como gran amenaza para las bolsas
El petróleo asume el rol de la IA como catalizador de riesgo: el Estrecho de Ormuz, clave para evitar la estanflación
El ataque de Israel y Estados Unidos a Irán ha disparado el riesgo de guerra a escala regional en Oriente Próximo, la peor noticia para el petróleo, que reacciona con subidas superiores al 10% y se convierte en el mayor riesgo a corto plazo del mercado, cogiendo el testigo de la inteligencia artificial.
El Brent reaccionó de esta forma ante el temor a interrupciones en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que circula alrededor del 20% del petróleo mundial.
Es cierto que el ruido a corto plazo de la noticia ha instalado al mercado en su rincón más defensivo, pero el verdadero impacto no dependerá tanto de los titulares militares como de la evolución del mercado energético.
El riesgo real del petróleo
En este sentido, Jeffrey Cleveland, economista jefe de Payden & Rygel, recuerda que históricamente las crisis geopolíticas suelen provocar reacciones intensas pero breves en los mercados, y que el verdadero canal de transmisión es la energía.
“Solo una subida prolongada del petróleo que afecte al consumo y a los márgenes empresariales justificaría un cambio profundo en las perspectivas económicas”, señala este experto. En otras palabras: el riesgo real no es el conflicto en sí, sino que el crudo permanezca alto durante demasiado tiempo.
La clave a muy corto plazo está en el estrecho de Ormuz, especialmente si se produce un cierre total o parcial, lo que podría reducir la producción mundial entre un 15% y un 20% según estima Paolo Zanghieri, economista senior en Generali AM.
Aunque la OPEP+ ha anunciado un aumento de producción y existe capacidad excedentaria, evitar que el petróleo supere los 100 dólares dependerá de que el tráfico marítimo se normalice en las próximas semanas.
El mercado descuenta un conflicto limitado… por ahora
Con todo, los estrategas consultados creen que el rebote visto en los precios del petróleo es el normal considerando el impacto a muy corto plazo del ataque, si bien la cotización del crudo descuenta por ahora un escenario de conflicto contenido.
En concreto, “el petróleo ha subido, pero sigue en niveles coherentes con episodios geopolíticos relativamente breves como los vividos en 2024 y 2025”, apunta Adam Hetts, director global de multiactivos de Janus Henderson.
Por ahora, el mercado todavía no está descontando una crisis energética a gran escala, pero para que el impacto fuera mayor, se tendrían que ver precios del petróleo por encima de los 100 dólares durante un periodo de tiempo sostenido.
Niebla de guerra
Esto no quita para que las bolsas estén viviendo momentos de gran incertidumbre. Christian Gattiker, responsable de análisis de Julius Baer, advierte de que la región ha pasado de una tensión crónica a un auténtico shock regional, donde la “niebla de guerra” dificulta anticipar el desenlace. En este entorno, la dirección de los mercados dependerá más de probabilidades que de hechos confirmados.
El problema que subyace tras la subida del petróleo es la subida de las expectativas de inflación, lo que presiona los márgenes de las empresas, endurece las condiciones de financiación e introduce en la ecuación el riesgo de estanflación.
Sectores cíclicos, transporte, aerolíneas y compañías intensivas en energía figuran entre los más expuestos, mientras que energía y defensa actúan como refugio relativo, según explican los expertos consultados por finanzas.com.
Con todo, la clave está en el tiempo en que se extiendan las operaciones militares y en el hecho de que el estrecho de Ormuz se mantenga abierto.
Los analistas recuerdan que los episodios geopolíticos en Oriente Próximo suelen seguir un patrón repetido: fuerte subida inicial del petróleo, caída rápida de la renta variable y posterior estabilización cuando se reduce el riesgo de escalada.
Además, factores políticos podrían jugar a favor de una desescalada. Con las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos en el horizonte, varios estrategas consideran poco probable una campaña militar prolongada.
El petróleo WTI acecha los 80 dólares
Desde el punto de vista técnico, la subida del petróleo es normal “teniendo en cuenta el riesgo de bloqueo del estrecho de Ormuz”, coincide en el diagnóstico Josep Codina, director de análisis de la revista Inversión.
No obstante, la cotización del barril West Texas Intermediate cotiza todavía lejos de los 90 dólares, niveles vistos en anteriores episodios de volatilidad.
Tiene la primera resistencia relevante en torno a los 75-76 dólares, con próximo objetivo superando esta zona en los 80 dólares, añade Codina.
Si esta noticia ha sido útil para ti, apúntate a nuestros boletines ¡No te decepcionaremos! También puedes añadir las alertas de finanzas.com a tus redes y apps: Twitter | Facebook | LinkedIn | Whatsapp | Flipboard. Y sigue los mejores videos financieros de Youtube.