El Ibex-35 cae un 0,96% en la sesión, pero gana un 1,57% en la semana

El selectivo español acumula tres sesiones consecutivas de caídas, pero ello no ha impedido un cierre semanal en positivo para el indicador, gracias a la potencia de las dos primeras jornadas de la semana. 

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Jornada de intensa caída para el Ibex-35, que terminó con un descenso del 0,96%, para dar un último cambio en los 10.357 puntos. 

El selectivo español se colocó entre los peores indicadores del día en Europa, ante el aumento de la tensión política que se ha derivado de las encarcelaciones de nueve miembros del ex Govern, de los que ocho permanecen todavía en la cárcel, y de la orden que podría cursarse para la detención del ex presidente Carles Puigdemont y de los consellers que permanecen en Bélgica. 

Además, también ha causado cierta alarma que la autonomía en la que más ha subido el paro en el mes de octubre haya sido Cataluña, donde el incremento del número de desempleados ha sido el mayor desde el año 2008, lo que puede hacer pensar en importantes causas económicas de la crisis catalana. En todo caso, el número de desempleados subió en España en octubre en 56.800 personas. 

Pero, de todas maneras, el Ibex-35 pudo haber terminado peor el día, puesto que a las once de la mañana llegó a poner en peligro incluso los 10.300 puntos. 

Al selectivo español le superó en pérdidas el PSI-20 de Lisboa, que retrocedió un 1,44%. En rojo también cerró el Ftse Mib de Milán, que se dejó un 0,14%. Pero el resto de índices terminaron en positivo, aunque con ganancias bastante modestas. Así, el mejor fue el Dax alemán, pero su avance no llegó al 0,30%. 

Aunque el Ibex-35 ha sufrido descensos en las tres últimas sesiones, aunque el índice ha perdido la cota de los 10.400 puntos, que se considera importante para poder aspirar a niveles superiores, el indicador ha acumulado una subida del 1,57% en las cinco últimas sesiones. Con ese resultado, se ha colocado entre los mejores, a la par prácticamente que el Ftse Mib de Milán, y por encima del Eurostoxx 50, que cierra la semana con un repunte de poco más del 1%.  

Y si el Ibex-35 ha registrado descensos en las cinco últimas jornadas, la deuda no se ha deteriorado. La rentabilidad del bono español a diez años ronda el 1,45% y la prima de riesgo se sitúa en el entorno de los 110 puntos básicos. El interés de la deuda española, por tanto, se mantiene lejos del 1,75% que marcaba a principios de octubre y la prima de riesgo también se encuentra por debajo de los 130 puntos básicos. 

Los grandes valores juegan contra el Ibex-35

En el selectivo español, el peor fue Siemens Gamesa, que retrocedió un 3,55%. El Sabadell, Acerinox, Mapfre y Dia perdieron más de dos puntos porcentuales. Además, entre los peores del día se colocaron Santander y BBVA, que retrocedieron un 1,87% y un 1,76%, respectivamente. Así como otros dos 'blue chips', Telefónica y Repsol, que bajaron alrededor de un 1,5%. 

Si los grandes valores jugaron en contra de selectivo, a su favor el indicador contó con apenas ocho valores, liderados por Grifols, con su subida del 3,57%. A continuación se colocó Amadeus, con una subida del 1,22%. Los otros valores en verde fueron Viscofán, Aena, Colonial, Endesa, Merlin Properties y ArcelorMittal, cuyas subidas oscilaron entre el 0,6% y el 0,10%. 

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, no hubo valor que cayera más que Siemens Gamesa. En verde, le mejor fue GAM, con una subida del 5,41%. 

En la semana, en el Ibex-35, Grifols ha sido el valor más rentable, con un avance del 7,5%, seguido del Sabadell, que se ha anotado más de un 6%. En rojo, el peor, Indra, con un recorte del 9%. 

Nuevo presidente para la Fed y reducción del paro en EE.UU.

El mercado, además de pendiente de España y de su crisis política, también lo estaba de los datos que procedían de Estados Unidos. Si el jueves por la noche, hora española, se confirmaba la nominación de Jerome Powell como próximo conductor de la Reserva Federal norteamericana, algo que tranquiliza, porque su línea es bastante continuista respecto a la de su actual responsable, Janet Yellen, el viernes la atención la centraba el informe oficial de empleo del mes de octubre. 

El mes pasado, la economía estadounidense creó 261.000 nuevos puestos de trabajo, por debajo de los 313.000 que esperaban los analistas. Pero la cifra del mes anterior se revisó desde la reducción de 33.000 empleos a la creación de 18.000 nuevos puestos de trabajo. Ello llevó a la reducción de la tasa de paro desde el 4,2% hasta el 4,1% por sorpresa, mientras que la tasa de subempleo (que incluye a las personas que trabajan a tiempo parcial cuando querrían hacerlo a tiempo completo) se redujo desde el 8,3% hasta el 7,9%. 

Quizás gustara algo menos el hecho de que los salarios se estancaran el mes pasado, cuando se esperaba una subida del 0,2%. En tasa interanual el crecimiento ha pasado a ser de apenas un 2,4%, frente al 2,8% del mes anterior. Esta cifra es preocupante, dado que implica que la inflación no repunta. 

El resto de la agenda económica estadounidense fue, quizás, mejor, con el repunte del índice de gestores de compras del sector servicios por encima de lo esperado por los analistas y los pedidos de fábrica superando las expectativas del mercado. En todo caso, Wall Street se movía ligeramente al alza, mientras el euro perdía posiciones, para poner en peligro la cota de 1,16 unidades, lo que significa que los inversores se quedaron con las buenas noticias de la economía americana, más que con las preocupantes.

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