Repsol blinda su dividendo con crecimientos anuales del 3% hasta 2028
Repsol eleva su apuesta por el accionista: claves del plan estratégico y crecimiento del flujo de caja hasta 2028
Repsol ha actualizado su plan estratégico hasta 2028 lanzando al mercado el mensaje de que el dividendo seguirá creciendo. La petrolera ha confirmado que incrementará la remuneración en efectivo a los accionistas a un ritmo del 3% anual entre 2026 y 2028, dentro de un marco que combina dividendos y recompras de acciones.
El grupo presidido por Antonio Brufau y dirigido por Josu Jon Imaz estima que destinará entre el 30% y el 40% del flujo de caja operativo a remunerar a los accionistas, lo que consolida la política de retribución como uno de los pilares de su estrategia financiera.
Este compromiso se traducirá en un dividendo total en efectivo de unos 3.600 millones de euros hasta 2028, al que se sumarán programas de recompra de acciones para completar ese rango de remuneración.
De esta forma, la petrolera, que es el único valor junto con Amadeus que registra ganancias en el IBEX 35 desde que estalló la guerra en Irán, ajusta su hoja de ruta al nuevo escenario que se abre por delante, y que tiene en Venezuela y el Golfo Pérsico los principales focos de interés.
Un dividendo que ya crece con fuerza en 2026
El primer paso del nuevo plan se verá ya en 2026. Repsol ha anunciado un dividendo bruto de 1,051 euros por acción, lo que supone un incremento cercano al 8% respecto al año anterior.
En total, la compañía prevé distribuir cerca de 1.900 millones de euros en retribución al accionista en 2026, incluyendo un programa inicial de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros destinado a reducir capital social.
La estrategia de la energética pasa por mantener una senda de crecimiento sostenido de la remuneración en efectivo, reforzada con recompras en función del entorno macroeconómico y de los precios del petróleo.
El plan contempla que el dividendo total crezca un 3% anual hasta 2028, lo que permitirá elevar la remuneración por acción a un ritmo superior al 6% anual cuando se tenga en cuenta el impacto de las recompras.
El flujo de caja, la clave para sostener el dividendo
El pilar que sostiene esta política de remuneración es la fuerte generación de caja prevista por la compañía. Repsol espera que el flujo de caja de las operaciones alcance los 6.500 millones de euros en 2028, frente a los 5.400 millones estimados para 2025.
Este incremento de alrededor del 20% en tres años estará impulsado principalmente por los negocios de exploración y producción, el área industrial y el negocio de cliente.
La compañía considera que su modelo integrado, que combina upstream, refino, comercialización y energías bajas en carbono, permite capturar valor en todo el ciclo energético y reducir la exposición a la volatilidad del mercado.
Inversiones de hasta 10.000 millones para impulsar el crecimiento
Para sostener esta generación de caja y el crecimiento del dividendo, Repsol ejecutará un plan de inversiones de entre 8.500 y 10.000 millones de euros hasta 2028.
Más de la mitad de ese capital se destinará a España y Portugal, mientras que Estados Unidos concentrará cerca del 34% de las inversiones. Además, alrededor del 30% del total irá a proyectos bajos en carbono, reforzando la transición hacia un modelo energético más diversificado.
En el negocio de exploración y producción, la petrolera espera elevar su producción hasta entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes diarios en 2028, entre un 6% y un 10% más que en 2025.
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