Indra necesita 1.250M€ en caja para evitar que Escribano supere a la SEPI en una fusión
Indra y Escribano retoman las conversaciones de fusión, pero el grupo tecnológico tendrá que poner 1.250 millones en efectivo para asegurar que la SEPI siga siendo primer accionista de la compañía fusionada
Indra tendrá que tirar de talonario si quiere que la fusión con Escribano M&E llegue a buen puerto, lo que obligará al grupo tecnológico a utilizar caja en efectivo por unos 1.250M€, según calculan los analistas consultados por finanzas.com.
La operación parecía prácticamente enterrada, pero ambas compañías han reanudado las conversaciones apenas una semana después de la dimisión de Ángel Escribano como presidente del grupo.
Para que las piezas de este puzle encajen por el lado del gobierno corporativo, Indra tiene que evitar que la participación de Escribano M&E en la compañía fusionada supere a la de la SEPI como primer accionista.
La clave está en la valoración de la propia Escribano, que rondaría una horquilla de entre 2.300-2.500 millones de euros, según barajan fuentes del mercado.
Tomando como referencia una valoración de 2.500 millones de euros, y teniendo en cuenta que la SEPI tiene un 28% de Indra y Escribano el 14,3%, de manera que una operación pagada en acciones elevaría automáticamente el peso de Escribano.
Evitar que Escribano alcance el 28% de la SEPI
Para que Escribano M&E no supere el porcentaje del Estado, es necesario introducir en la ecuación un componente en efectivo.
Por ejemplo, si Indra pagase íntegramente en acciones una operación valorada en 2.500 millones de euros, la participación de Escribano podría escalar hasta el entorno del 40%, muy por encima del 28% de la SEPI, algo totalmente inasumible para el Gobierno.
Para evitarlo, la compañía tendría que limitar la parte en papel y compensar el resto en efectivo. No obstante, el margen es estrecho. La participación final de Escribano dependerá directamente del peso del pago en acciones dentro de la operación.
En términos simples, su 14,3% actual se incrementaría en función del capital que reciba en papel. Para no superar el 28% de la SEPI, ese incremento no puede exceder los 13,7 puntos porcentuales, lo que limita el pago en acciones a unos 1.250 millones de euros.
Traducido a números, esto implica que aproximadamente la mitad de la operación (2.500 millones de euros) debería estructurarse en efectivo. Es decir, Indra se vería obligada a aportar en torno a 1.250 millones de euros en caja, mientras que el resto se pagaría en acciones.
“Asumiendo una valoración de Escribano M&E de 2.500 millones euros para que los Escribano no superaran a la SEPI, la parte en caja debería suponer un 55% del total de la oferta”, apuntan los analistas de Banco Sabadell.
Una operación con encaje estratégico
Más allá de que habrá que hilar muy fino con la ecuación de canje, la fusión entre Indra y Escribano está fuera de toda sospecha desde el punto de vista estratégico.
La integración de EM&E reforzaría de forma clara el posicionamiento de Indra en defensa, especialmente en el negocio terrestre, donde ambas compañías ya colaboran estrechamente.
Los programas de modernización del Ejército español han consolidado esa relación, con contratos compartidos de gran tamaño que apuntan a sinergias evidentes si ambas estructuras se integran.
Los analistas de UBS reconocen precisamente ese encaje industrial y subrayan que el mercado siempre ha visto lógica en la operación, en la medida en que permitiría una integración vertical en el sector defensa y reforzaría la ejecución conjunta de proyectos estratégicos.
Si esta noticia ha sido útil para ti, apúntate a nuestros boletines ¡No te decepcionaremos! También puedes añadir las alertas de finanzas.com a tus redes y apps: Twitter | Facebook | LinkedIn | Whatsapp | Flipboard. Y sigue los mejores videos financieros de Youtube.