Zapata se lava las manos: «Dejé el Patio tras recibir la orden de desalojo»
El concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata ha declarado hoy ante el juez que abandonó el colectivo okupa del Patio[…]
El concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata ha declarado hoy ante el juez que abandonó el colectivo okupa del Patio Maravillas tras la comunicación de desalojo de 2015. Zapata, que había sido citado por un presunto delito de usurpación, ha asegurado que no tenía conocimiento de otros dos requerimientos de la propiedad del inmueble de la calle del Pez, 21.
«Cuando el abogado nos indica la orden de desalojo (febrero de 2015) dejo de participar», ha declarado el edil en la vista oral del juicio que se ha celebrado esta mañana en el Juzgado de lo Penal número 14 de Madrid. Zapata ha argumentado que su función en el colectivo okupa era organizar «talleres de guión» pero ha negado ser miembro de la Asamblea del espacio. No obstante, después ha reconocido su firma en un documento de la asamblea entregado al juzgado.
El concejal, por otro lado, ha destacado que nunca tuvo constancia de las otras dos peticiones de desalojo. La primera se produjo en febrero de 2014, con un plazo de 10 días para abandonar el inmueble, y luego el 15 de septiembre del mismo año, cuando tuvieron un mes.
Zapata ha comparecido junto a otros dos activistas antisistema por un presunto delito de usurpación. Como ya publicó ABC, la denuncia se interpuso a finales de 2013, si bien la instrucción del caso no ha llegado hasta 2015. El controvertido edil, que ya tuvo que declarar por sus tuits ofensivos contra las víctimas del Holocausto, Irene Villa y las niñas de Alcácer, ocultó su imputación a su llegada al Ayuntamiento, hace ahora un año. No obstante, el equipo de Gobierno de Manuela Carmena y la propia alcaldesa han reconocido que conocían la situación de su compañero. No solo eso, lo apoyan incondicionalmente.
Esta defensa no es ni mucho menos sorprendente, ya que muchos de los miembros de Ahora Madrid han madurado en el colectivo okupa del Patio Maravillas antes de llegar al Ayuntamiento. Concejales como el mismo Zapata, Celia Mayer, Javier Barbero o Rommy Arce fueron parte del grupo. Además, desde la marca municipal de Podemos en Madrid se han afanado en legitimar este tipo de delitos bajo una supuesta contribución a la «mejora de las condiciones de vida de las personas y de la ciudad en general». Ayer, la portavoz Rita Maestre deslizó que el incumplimiento de la ley es un mal menor asumible y justificado. «Sabemos que el activismo tiene a veces consecuencias legales y, en la medida en la que tengan que ver esas consecuencias legales con la práctica de la defensa de Derechos Fundamentales como es el derecho a la ciudad, no nos plantea ningún problema», declaró Maestre.