S&P mantiene la nota a España pero advierte del riesgo del secesionismo
A 48 horas de la consulta independentista catalana, la agencia de «rating» Standard and Poor?s ha decidido a altas horas[…]
A 48 horas de la consulta independentista catalana, la agencia de «rating» Standard and Poor?s ha decidido a altas horas de la noche mantener la nota soberana de la deuda española en «BBB » con perspectiva positiva. De esta forma, S&P postergó la subida de la nota si bien deja inalterada sus previsiones de elevarla en un futuro.
El principal riesgo que observa la agencia es la tensión entre el Gobierno y Cataluña, que «comienza a pesar en la confianza empresarial y en la inversión, y que podría debilitar las perspectivas de crecimiento de España» desgrana S&P.
El impacto del 1-O salpica todo el informe de la agencia de rating que, pese a todo, no concede credibilidad a la secesión. «Anticipamos que Cataluña seguirá siendo parte de España», sostiene la firma, que también subraya que pese a los «crecientes» riesgos políticos, la inestabilidad no se ha trasladado a los indicadores macroeconómicos. «La situación actual no afecta a nuestra perspectiva positiva en la calificación a largo plazo», subraya. Es decir, si no se sube la nota, no es solo por las tensiones en la región.
S&P elevó la perspectiva de estable a positiva el pasado mes de marzo, señalando entonces que no preveían una salida de Cataluña de España y no creían que contagiara el temor a los inversores. De hecho, que este escenario no cambiara era uno de los requisitos que la agencia ponía para subir en el futuro la nota a España.
Elecciones anticipadas
La inestabilidad política es otra amenaza: S&P avisa de que en su opinión «quizá haya elecciones anticipadas». La razón es la fragilidad del Gobierno a la hora de recabar apoyos para llevar a cabo reformas. Una situación que se ha comprobado en la postergación de la aprobación de los Presupuestos. La reversión de las reformas estructurales aprobadas por el Gobierno en los últimos años, en concreto la laboral, provocaría un empeoramiento de la calificación soberana, avisa S&P. Otra amenaza que subraya la agencia es la elevada deuda externa, que alcanza el 232% del PIB.
Entre los rasgos positivos que valora S&P figuran el elevado crecimiento de la economía, a ritmos del 3% y la reducción del déficit. La agencia mejora sus perspectivas y, ahora sí, cree que España cumplirá este año el objetivo del 3,1% de desequilibrio pactado con Bruselas.
España lleva cinco años con triple B, una calificación de riesgo de impago moderado, después de que en 2012 perdiera la «A», equivalente a un riesgo bajo de impago. La última revisión de la deuda española fue en julio, cuando Fitch mantuvo su nota en BBB y señaló que preveía un adelanto de las elecciones autonómicas en España. Ahora hay dudas sobre si puede haber un adelanto electoral ante la falta de apoyo del Gobierno para sacar adelante los Presupuestos.
Precisamente, la última vez que S&P subió la nota a España fue en octubre de 2015, después de elecciones catalanas y antes de las generales.
