Putin «probablemente» aprobó el asesinato del exespía ruso Litvinenko
El juez británico Robert Owen, que ha presidido la investigación pública en el Reino Unido sobre la muerte de Alexander[…]
El juez británico Robert Owen, que ha presidido la investigación pública en el Reino Unido sobre la muerte de Alexander Litvinenko ha presentado hoy sus conclusiones, casi una década después del envenenamiento en Londres del exespía ruso. Según éstas, el presidente ruso, Vladímir Putin, «probablemente» aprobó el asesinato del exagente en 2006.
El magistrado emite sus recomendaciones tras haber interrogado a testigos y escuchado los alegatos de las partes, entre ellas la familia del exagente del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB), entre el 27 de enero y el 31 de junio de 2015.
Según los términos de la investigación dictados por el Gobierno, Owen no puede formular acusaciones civiles ni criminales, sino que debe limitarse a explicar las circunstancias de la muerte y la presunta responsabilidad sobre la misma.
Tras las declaraciones del juez, se espera que la ministra británica del Interior, la conservadora Theresa May, comparezca ante la Cámara de los Comunes, y también es probable que haga declaraciones la viuda, Marina Litvinenko.
Alexander Litvinenko, muy crítico con el régimen de Vladímir Putin, murió el 23 de noviembre de 2006, a los 43 años, envenenado con la sustancia radiactiva polonio 210, tres semanas después de haber tomado el té en el Hotel Millennium de Londres con sus excolegas del espionaje ruso Andréi Lugovói y Dmitri Kovtun.
La Policía británica acusa del crimen a Lugovói (actualmente diputado en la Duma rusa) y a Kovtun, pero ellos niegan su implicación y Moscú ha rechazado su extradición.
Al empezar su pesquisa, iniciada a instancias de la viuda, el juez Owen aclaró que no entraría a valorar si las autoridades británicas, para las que trabajaba Litvinenko casi desde su exilio en suelo británico en 2001, deberían haberle protegido, al concluir que no hay pruebas de que su vida peligrase en el momento de su muerte.
Tensión diplomática
Antes de morir, Litvinenko le aseguró a los detectives que Putin había ordenado su asesinato directamente. Los abogados de la familia de Litvinenko, que han calificado su muerte como «un ataque nuclear en las calles de Londres», han afirmado que la participación de Rusia en el crimen es la única explicación creíble, y que probablemente la investigación llegue a una conclusión similar.
«Lo más probable es que Rusia esté conectado de alguna forma con este crimen», ha asegurado un investigador del Instituto Real de Servicios Unidos de Defensa y Estudios de Seguridad en Londres, Igor Sutyagin.
Por su parte, Rusia ha rechazado estas acusaciones que le relacionan con la muerte de Litvinenko y ha considerado que la investigación se ha llevado a cabo por razones políticas, un procedimiento en el que el Kremlin se ha negado a participar.

Sutyagin también ha explicado que espera que Reino Unido use el informe para enviarle un mensaje al Kremlin. «Todo lo que culpa o es visto como una acusación contra Rusia es percibido de una forma muy personal hacia Vladimir Putin (...)», ha añadido Sutyagin. También ha asegurado que el presidente ruso podría enfadarse tras la publicación de este informe, «lo que no ayudaría a mejorar las relaciones con Reino Unido», ha declarado.
La actual investigación judicial se puso en marcha tras una larga batalla legal de Marina Litvinenko, que logró revertir la decisión inicial del Gobierno británico de no llevarla a cabo por temor a tensar las delicadas relaciones con Moscú y exponer secretos oficiales.
Tras la conclusión de esta pesquisa, está previsto que se reabra la investigación de carácter forense que el mismo Owen inició justo después de la muerte del exespía, pero que se archivó por falta de datos.
En las primeras vistas de la investigación cuyas conclusiones se presentan hoy testificó la viuda de Litvinenko, que culpó directamente a Putin de la muerte de su marido. El abogado de la esposa de Litvinenko, Ben Emmerson, ha calificado a Putin de «déspota de pacotilla» y ha afirmado que Rusia tiene una historia de asesinatos por razones políticas que ya han tenido lugar en el pasado.
Por su parte, el abogado que representa a la Policía de Londres, Richard Horwell, ha asegurado que Rusia podría haber querido matar a Litvinenko por varias razones, como su deserción a Reino Unido, sus acusaciones sobre la corrupción que afectaba al Kremlin, su simpatía con los separatistas chechenos o sus declaraciones sobre la vida de Putin.
