«Nuestras carteras española y europea tienen un sesgo bancario»

Pese a que el BCE, en su nueva competencia como supervisor único, no ha logrado, en opinión de Casasús, devolver la confianza en el sector, no es razonable que cotice a ratios tan bajos.

Abante, como explica Joaquín Casasús, director general, es una firma especializada en fondos de fondos y en productos de autor. Ahora aconsejan a los clientes asumir riesgos y cree que el mejor pagado es el de la bolsa. No obvia los riesgos políticos, pero los cree más o menos controlados.

¿Cuál es su filosofía de inversión?

Desde que fundamos Abante, nos dimos cuenta de que en un mundo global es muy difícil conocer todas las clases de activos. Pensamos que la mejor manera de ofrecerles a nuestros clientes las oportunidades globales era a través de fondos de fondos, aunque no renunciamos a hacer coberturas, cuando creemos que hay que bajar exposición o protegernos de los cambios en las divisas. Y hemos complementado esa oferta con fondos de autor. Estos últimos productos tienen un inconveniente y es que su comportamiento no es siempre fácil de explicar. Para que a los clientes les vaya bien con un fondo de autor tienen que estar muy cerca del gestor. De lo contrario, corren el riesgo de entrar cuando el fondo ya ha subido mucho y salirse cuando lo hace mal y sin dar tiempo a que la tesis del gestor funcione. Para que lo haga, hay que estar muy cerca del gestor, éste tiene que comunicar muy bien su propuesta de inversión y el cliente tiene que identificarse con ella. Juntos los fondos de fondos con los de autor funcionan bien: en momentos de estrés, los fondos de fondos, por su diversificación, aguantan mejor que los de autor, que están más concentrados; mientras que en momentos mejores de mercado, ocurre lo contrario.

Un reto al que se enfrenta el sector es al del asesoramiento telemático. ¿Riesgo u oportunidad?

Lo vemos como una oportunidad. La tecnología nos debe ayudar a hacer todos los procesos de una manera más eficiente. Pero vemos la tecnología siempre por debajo de la piel del asesor. Todos los que nos hemos sentado muchas veces con clientes nos damos cuenta de que la relación de los inversores con su dinero es muy compleja y de que durante muchas etapas de ese largo proceso que es llevar tu dinero a buen puerto necesitas mirarle a los ojos a alguien. Mi problema con los 'robo advisor' es, además, que están pensados con el retrovisor. Además, si el algoritmo no funciona o hay un momento de estrés de mercado, ¿podrán los clientes mantenerse en su estrategia? Soy escéptico porque precisamente creo que el principal error de los inversores no es escoger un fondo que lo haga peor que el mercado, sino entrar y salir en momentos inadecuados, por lo que la función del asesor es reequilibrar las emociones de los clientes, frenar sus ímpetus y eso las personas lo hacen mucho mejor que las máquinas.

¿Qué están aconsejando ahora mismo a los clientes?

El cliente sólo puede esperar rentabilidad positiva si asume riesgos y nosotros estamos intentando ayudar a los clientes a asumir esos riesgos con sensatez, en primer lugar, calibrando a los clientes y el riesgo que pueden tolerar y con carteras muy diversificadas para atenuar los peligros. Creemos que el riesgo mejor pagado es el de la bolsa: los bajos tipos de interés han contagiado al inmobiliario y al resto de instrumentos, como la renta fija, mientras que la renta variable se ha quedado al margen y mantiene valoraciones atractivas. Esto es más válido para la bolsa europea que para la americana, que se encuentra a precios más exigentes.

¿Entrará en verde la bolsa europea este año?

Por valoración, debería hacerlo: está barata, ofrece una rentabilidad por dividendo bastante atractiva y el comportamiento de los beneficios y ventas de las empresas es bastante digno. Y eso todavía no está en precio. Aunque hay que plantearse qué es lo que va a poder más, si la evolución de las empresas por sí mismas o la incertidumbre política, con el Brexit, las citas electorales... Es difícil de saber, pero la volatilidad es el precio de la rentabilidad.

El BCE también puede ayudar... ¿Cómo valora sus últimas medidas?

Por el lado de la política monetaria se está haciendo casi todo lo que se puede hacer. Pero a todo esto le falta que, en su papel de supervisor único de la banca europea, logre que el mercado vea con total confianza la situación de los bancos. Esto es lo mejorable y se debe clarificar ya, porque mientras no ocurra, los bancos no ayudarán a la reactivación económica.

¿Hasta qué punto es preocupante la situación política de España?

El mercado es como un perro al que sólo le da para tener un hueso al mismo tiempo. Como ha habido riesgos globales de más envergadura, a la situación política española se le ha prestado poca atención. Salga el gobierno que salga, Europa tiene un corsé tan grande, que el margen de los políticos es muy pequeño. Ya lo hemos visto con el caso griego. De todas maneras, los políticos deberían aprender a entender a los mercados: es mucho más fácil que salgan adelante sus proyectos teniendo a los mercados a favor que teniéndolos en contra. El mercado es razonablemente naïf: con que le des cierta tranquilidad y cierta estabilidad se contenta. El mercado está como loco por hacer cosas en Argentina, un caso perdido, pero que cuenta con un gobierno nuevo y con otros aires.

¿Ve riesgo de un Gobierno anti-mercado en España?

Es un riesgo muy reducido: hasta los que se llenan la boca con eslóganes también optarán por el pragmatismo. Me daría pena que fuera de otro modo, porque la inercia de España es bastante buena y potente. También porque hoy estamos cómodos con una deuda sobre el PIB del cien por cien porque la estamos financiando a un coste bajo.

Entonces no deberíamos evitar España en las carteras...

No. España es una buena oportunidad. Además, muchas empresas no dependen de la evolución de la situación política y están más baratas que el resto.

¿Por qué la bolsa americana lo está haciendo mejor que Europa?

Estados Unidos ha estado ajeno a los líos políticos europeo. Además, en EE.UU. hay mucho inversor local, mientras que Europa necesita inversor foráneo que ha podido irse. También hay que tener en cuenta la diversificación sectorial de la bolsa americana: a sectores parecidos, no hay tanta diferencia entre lo que han hecho Europa y EE.UU. Pero es que los bancos han caído, y mientras en Europa ponderan mucho, en Wall Street tienen un peso más pequeño. Muchas veces achacamos estas diferencias de comportamiento a factores geográficos cuando tienen más que ver con el peso de los sectores en los diferentes índices.

Si es cuestión de sectores, ¿en cuáles ve más atractivo ahora?

Parte de los sectores que se han quedado atrás ofrecen recorrido. En general, los bancos, dado que no tiene lógica que en Europa estén cotizando a 0,5 veces su valor en libros. En España y en Europa estamos sesgados hacia bancos. Y en España, más allá del Ibex, en compañías ligadas al ciclo económico.

¿Qué hacemos con los emergentes?

Me gustan, pero todavía no tenemos una apuesta muy agresiva, porque aún queremos ver estabilidad en las divisas.

¿Hay que evitar ya la renta fija?

Aunque le veo poco valor, el único activo que diversifica cuando viene mal las cosas es la deuda a largo de Alemania y EE.UU. Más allá de la deuda de gobiernos, la corporativa y el 'high yield' han mejorado su valoración. Aunque a mí no me preocupa tanto si está cara o si está barata, me da más miedo la falta de liquidez y por eso hemos sido más prudentes: tenemos exposición, pero sólo en posiciones que garanticen que podemos salir sin dificultad.

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