Moody's baja la perspectiva de la deuda por la incertidumbre

Al dinero le gusta la estabilidad política y la certidumbre jurídica. Y por eso los mercados parecen estar más preocupados[…]

Al dinero le gusta la estabilidad política y la certidumbre jurídica. Y por eso los mercados parecen estar más preocupados por la futura gobernabilidad del país que por la recuperación de sus datos macroeconómicos. Moody?s, por ejemplo, continúa valorando positivamente los avances de España en actividad económica, creación de empleo y consolidación fiscal. Pese a esa mejoría, la agencia de calificación crediticia descartó ayer elevar el «rating» de la deuda soberana, dejándolo en un suficiente medio (Baa2), y empeoró su perspectiva sobre el país de positiva a estable precisamente por la incertidumbre política generada tras las elecciones generales del pasado 20 de diciembre.

Lo cierto es que el anuncio hecho ayer por Moody?s no cogió por sorpresa a los inversores que llevaban tiempo leyendo informes en esa línea de la agencia. De hecho, la revisión del «rating» hecha ayer estaba programada para el 16 de octubre de 2015, pero entonces Moody?s optó por no mover ficha y posponer su decisión hasta después de la cita electoral del 20-D.

Al día siguiente de conocerse los resultados de las elecciones, que dejaron un arco parlamentario muy fragmentado con un avance importante de las fuerzas populistas, Moody?s publicó un duro comentario sobre esa situación política, augurando un largo periodo de incertidumbre política y complicadas negociaciones para formar gobierno, tal y como está ocurriendo.

El resultado electoral, según decían los analistas de la agencia, «crea un elemento de incertidumbre alrededor de la continuación de las reformas estructurales de España y la consolidación fiscal». La justificación con que ayer Moody?s rebajó su perspectiva es la misma: más allá del temor a una recesión global, el principal impacto que ve en la recuperación de España es la formación de un gobierno no comprometido con las reformas.

Ya entonces la calificadora de riesgos advirtió de que el resultado de esas negociaciones entre los partidos políticos lo iría incorporando a su valoración de la solvencia de la deuda soberana española. Y ayer lo hizo.

La decisión de Moody?s viene a confirmar un cambio de tendencia en la confianza que despierta España entre las agencias de «rating». Las tres grandes del mundo revisaron al unísono y al alza la nota de solvencia de la deuda pública española a lo largo de 2014 ante la intensa recuperación económica que había iniciado el país.

El PIB de España cerró 2015 con un crecimiento del 3,2%, el mayor desde el inicio de la crisis y el más alto de los grandes países de la Eurozona. El porcentaje de deuda pública, por primera vez, y gracias a ese crecimiento de la actividad, se redujo ligeramente, estabilizándose en el 99% del PIB. Y el paro, gran lacra de la economía nacional, bajó en 678.200 desempleados y se crearon 533.186 puestos de trabajo.

El incierto panorama político ha provocado que ya en 2015 y comienzos de 2016 los mercados hayan olvidado esos datos: Standard & Poor?s mejoró el «rating» del país el pasado octubre, pero ya advirtió del riesgo político, y tras los comicios generales Fitch mantuvo su calificación sin variaciones y avisaba también del complejo escenario político. Moody?s, ayer, se unió a esa tendencia que si no rompe sí deja en «standby» esa recuperación del «rating».


Más información

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp