La hucha de las pensiones iniciará 2017 con solo 14.500 millones

Es solo una quinta parte de su máximo histórico de 2012 tras las retiradas del Gobierno, la última de 1.000 millones para el IRPF de los pensionistas

Cual embalse en plena canícula veraniega, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social no deja de mermar. La última disposición, anunciada ayer por el Ministerio de Empleo, ha sido de 1.000 millones de euros, dinero que se va a destinar a entregar a Hacienda las retenciones que practicó en las dos pagas realizadas en julio, la normal del mes y la extra veraniega, con cargo al IRPF. En España hay 3,1 millones de pensiones cuyas prestaciones están sujetas a esa limitación.

El Gobierno viene tirando de la llamada hucha de las pensiones desde finales de 2012 para cubrir distintos pagos relacionados con el sistema de pensiones. La devolución de impuestos es solo uno de ellos, aunque ha supuesto ya la retirada de 6.388 millones en solo un lustro.

El otro gran impacto sobre esa reserva que hasta hace cinco años parecía intocable es el abono de las pagas extra de los pensionistas. De hecho, la anterior disposición de fondos -8.700 millones a principios de mes, la mayor cuantía sacada de una sola vez- tuvo justo ese destino.

El saldo de la hucha queda ahora en 24.207 millones de euros, es decir, el equivalente al 2,24% del último PIB anual. Eso a precio de adquisición, puntualiza el Ministerio, pues a valor de mercado llegaría a 25.604 millones. Desde su máximo histórico, alcanzado a principios de 2012 con 66.815 millones, ha perdido 55.151 millones mediante sucesivas retiradas;_las más numerosas se produjeron en 2014, con un resultado de 15.300 millones menos.

Solo los rendimientos generados por las inversiones que hace el Fondo -con una rentabilidad acumulada de 27.521 millones en toda su historia (1.426 millones en lo que va de año), la mitad de las dotaciones realizadas- han impedido que el desplome de su montante sea mayor. No obstante, el panorama no se presenta nada alentador al respecto.

En el Ministerio reconocen que a finales de año deberán hacer nuevas disposiciones -en principio, otros 8.700 millones para las pensiones de diciembre y también la segunda extra anual-, a los que se sumarían en enero otros 1.000 millones para cubrir el cierre de las retenciones fiscales realizadas durante 2016. En consecuencia, la hucha apenas quedaría en 14.500 millones (precio de adquisición) en los primeros meses de 2017, poco más de una quinta parte (21,7%) del récord que llegó a alcanzar.

Provisiones para tres años

Desde distintas instancias económicas -por ejemplo, el Círculo de Empresarios, junto al Círculo de Economía catalán y el Círculo de Empresarios Vascos- se estima incluso que de mantenerse la tendencia actual esa hucha duraría a duras penas tres años más si no llegan nuevas aportaciones, algo que parece poco probable más allá de los rendimientos que generen sus inversiones. De hecho, la Seguridad Social registró un déficit equivalente al 0,15% del PIB en los primeros cuatro meses del año, hasta los 1.642 millones.

En el Gobierno, según insistieron ayer, mantienen que estas disposiciones son «excepcionales» y se deben a «necesidades adicionales de liquidez», pero lo cierto es que han dejado de ser infrecuentes. Por eso, todos los partidos coinciden en que una de las primeras tareas del nuevo Ejecutivo -si finalmente no hay que recurrir a unas terceras elecciones en apenas un año- será convocar al Pacto de Toledo para estudiar cambios en las fuentes de financiación de la Seguridad Social.

Varias formaciones políticas y expertos ya han puesto sobre la mesa la necesidad de subir impuestos o establecer nuevos gravámenes.

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