La historia interminable de Europa

En la última entrega de la crisis financiera global, las fuerzas del cambio han sacudido las defensas de la Unión Europea, amenazando con dañarla irreparablemente.

Las
disparidades aparentes en la recuperación de las economías europeas han
representado, en opinión de algunos, el mayor peligro para la supervivencia de
la UE, amenazando con dañarla irreparablemente. ¿Qué nos depara el próximo
capítulo de esta historia en 2016?

Tras el bajón de 2008, las disparidades aparentes
en la recuperación de las economías europeas
han representado, en opinión de algunos, el mayor
peligro para la supervivencia de la UE. 

El núcleo de la región parece haber mejorado
con mayor rapidez, con Alemania afianzando su
posición como la potencia de la región;
en cambio,
las naciones periféricas han pasado apuros para
implementar reformas estructurales sin alienar
a sus poblaciones. 

Según Rowena Macfarlane, analista de deuda
soberana en Standish -una de las boutiques de
gestión de BNY Mellon-, esto ha conducido a una
oleada de políticas más radicales y fragmentadas.

"La extrema derecha ha ganado terreno en varios
países, como Francia, mientras que en otros la
balanza se ha inclinado hacia la extrema izquierda,
como en Grecia, Portugal y España", comenta. 

El nacionalismo, el cinismo, y en cierta medida incluso
el anarquismo, han jugado un papel a este respecto. 

Rompiendo moldes 

Macfarlane continúa: "Estudios académicos
muestran la relación existente entre las recesiones
o depresiones y la fragmentación política
. El motivo
por el que los partidos establecidos han parecido
verse cada vez más contra las cuerdas es que los
métodos electorales no han avanzado al mismo
ritmo al que ha cambiado el sentimiento en estas
sociedades." 

En 2015 se celebraron elecciones en Portugal,
Polonia, Turquía, España y el Reino Unido
. En
2016 será el turno de Irlanda y Austria, y antes de
que acabe el año también podría convocarse un
referéndum en el Reino Unido sobre su membresía
en la UE. 

Macfarlane afirma que Francia y Alemania (dos de
las naciones fundadoras de la UE) preferirían que el
Reino Unido celebrara dicha consulta antes del fin
de 2016.

"Ambos países celebran elecciones en la
primavera de 2017 -a la presidencia y al
parlamento, respectivamente-, con lo que
sus gobiernos no desearán que el furor
mediático en torno al brexit afecte a sus
campañas", explica. 

Separatismo en España 

En España, los partidos independentistas
catalanes encabezaron un nuevo
movimiento separatista que acaparó los
titulares en el último trimestre de 2015.
Tras unas elecciones regionales en las que
los dos principales partidos separatistas
se anotaron un 47,7% de los votos y 72 de
135 escaños en el parlamento,
el líder de
"Junts pel Sí" (Juntos por el Sí) afirmó tener
un mandato para convocar un referéndum
sobre la independencia de Cataluña.

Mark Bogar, gestor de cartera en The Boston
Company Asset Management, parte de
BNY Mellon, afirma que el movimiento podría
no tener tanta tracción como pretende: "Para
un empresario catalán, la idea de separarse
de España podría sonar interesante;
Cataluña es una región rica,
y muchos
consideran que sus contribuciones fiscales
no deberían emplearse para subvencionar
al resto del país. Pero la realidad sería
probablemente mucho más difícil de la que
pintan estos políticos, y creo que cuando
la gente se enfrente a las consecuencias
económicas, se resistirán a la idea, tal como
ocurrió en el referéndum escocés." 

Bogar cree que los temores de salida de
Grecia del euro que dominaron el verano
de 2015 también fueron exagerados.
"La probabilidad de que Grecia saliera
de la eurozona siempre fue baja. Si el
país tuviera que seguir adelante solo, su
actual coeficiente de endeudamiento lo
obligaría a un periodo de ajustes masivos
,
especialmente al tener que adoptar
nuevamente su propia divisa, que se
devaluaría de inmediato", explica el gestor. 

Bajar del precipicio 

En lugar de "tirarse precipicio abajo", que es
lo que supondría salir de la UE, Bogar cree
que la ruta elegida por Grecia le da tiempo
para ajustarse de forma más gradual y para
encontrar un argumento que presentar
a sus acreedores
con objeto de reducir
los pagos de amortización de deuda con
el tiempo. Tras esto, quizá pueda lograr
controlar la situación fiscal. 

Esto no significa que los fantasmas de una
salida de Grecia o de secesión catalana
hayan desaparecido por completo de cara
al nuevo año. 

Macfarlane: "Nuestra expectativa es que
el tema de la independencia de Cataluña
seguirá dominando los titulares, y que
la posibilidad de un grexit volverá a un
primer plano en 2016. Esto se debe a que
las condiciones de rescate finalmente
aceptadas por el gobierno heleno
requieren más austeridad y recortes del
gasto, que serán impopulares cuando se
implementen." 

Pese a esta perspectiva, Macfarlane no se
muestra excesivamente preocupada por
el impacto de ambas situaciones sobre
los mercados de renta fija. "La volatilidad
durante el periodo previo a las elecciones
autonómicas catalanas estuvo en línea
con los riesgos políticos presentados
, y el
rezagamiento de la deuda española respecto
a la italiana se disipó una vez conocido el
resultado de los comicios", añade. 

Suertes divergentes 

La analista comenta que otro desarrollo
positivo en 2015 fue el menor grado de
contagio a otros mercados durante periodos
de incertidumbre localizada.
Esta es una
tendencia que en su opinión continuará,
ahora que los países PIIGS (Portugal,
Irlanda, Italia, Grecia y España) ya no
parecen ser tratados como un colectivo. 

"Europa ha dejado de ser la principal fuente
de inestabilidad a nivel global, a manos de
China", comenta, "y la mayoría de miradas
están puestas en la Reserva Federal
estadounidense". 

Bogar se muestra de acuerdo: "Gran
parte de la reforma estructural ya se ha
llevado a cabo. España abordó su sistema
bancario hace un par de años, consolidando
sus cajas de ahorros regionales.
Esto
sentó las bases para la recuperación
económica, que se ha visto reforzada por
las ventas minoristas y por la mejora del
sentimiento de los consumidores. Italia
también ha tomado este camino, y estamos
comenzando a ver fusiones entre sus
bancos "Popolari" (locales)." 

Históricamente, los préstamos morosos
han sido un problema en el sector bancario
italiano, pero un cambio reciente en la ley
facilita a las entidades recuperarlos, afirma
el gestor. Esto debería traducirse en un
repunte de los beneficios en el sector, y
Bogar piensa que este potencial todavía no
se ha visto reflejado en las cotizaciones de
estos bancos. 

Las firmas de medios de comunicación
también le gustan, al anticipar un aumento
del gasto en publicidad en el marco de los
esfuerzos de las empresas para acceder a
la tendencia de mejora de la confianza del
consumidor europeo. 

Bogar concluye: "Continuaremos leyendo
noticias sobre gente que desea la
independencia
, pero creo que cuando llegue
el momento de la verdad, el electorado
recordará aquello de que «más vale malo
conocido, que bueno por conocer»".

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