La comisión territorial del PSOE nace con una Mesa controlada por el PP
La nueva comisión para la modernización del Estado autonómico ha echado a andar este miércoles con la Sala Constitucional a[…]
La nueva comisión para la modernización del Estado autonómico ha echado a andar este miércoles con la Sala Constitucional a mitad de aforo, por las ausencias de Podemos, PDeCAT, ERC y PNV que han cumplido su amenaza y no participarán en este órgano, al menos por el momento.
El boicot de todos ellos y la negativa de Ciudadanos a ocupar cualquier cargo en este órgano ha obligado a PP y PSOE a repartirse todos los puestos de la Mesa, que queda bajo control del partido del Gobierno con tres puestos frente a dos de los socialistas. La nueva comisión territorial fue ideada por el líder de la oposición, Pedro Sánchez.
La presidencia estará ocupada por el que fuera jefe de gabinete de los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero: José Enrique Serrano. Una figura bien vista prácticamente por todos los partidos del arco parlamentario y con la capacidad necesaria para presidir las labores de una comisión que debe buscar soluciones para la crisis catalana y apuntar a la reforma de la Constitución.
Pero incluso en la elección de Serrano, Ciudadanos ha dejado ver su determinación de rebajar el perfil de esta nueva comisión votando en blanco. Las dos vicepresidencias recaen en las populares Alicia Sánchez-Camacho y Susana López Ares, mientras las dos secretarías se reparten entre el PSOE y el PP.
Lo habitual es que el grupo proponente de una comisión no sea quien ocupe su presidencia para reforzar la idea de neutralidad en el resultado de los trabajos. Y lo común también es que haya disputas entre los grupos por ocupar éste y el resto de los puestos, por el plus de visibilidad -y de salario- que supone.
Esta vez ha sido todo los contrario y la dirección de la comisión parlamentaria que debe abrir el diálogo más importante de la democracia, nace con la dirección menos plural vista hasta ahora en el Congreso.
