La clase media española ha perdido 3 millones de personas durante la crisis
Tras la embestida de la crisis, la clase media española aparece más exigua y con menos renta que antes. Casi[…]
Tras la embestida de la crisis, la clase media española aparece más exigua y con menos renta que antes. Casi 3 millones de personas han reducido sus ingresos hasta bajar este escalón de bienestar social, según un estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) que radiografía la distribución de la renta en España y el efecto de las políticas públicas sobre la desigualdad entre 2004 y 2013.
Estos tres millones de personas, «han pasado de verse como clases medias participantes del progreso a sentirse vulnerables a las consecuencias de situaciones difíciles, como es la actual crisis económica», ahonda el documento. La renta disponible por hogar se ha reducido un 20% durante la crisis, situándose en niveles de hace una década: desde los 26.000 euros de 2003 a los 22.000 de 2013.

La crisis ha golpeado, sobre todo, a las clases bajas. El informe calcula que hace una década, el 59% de la población pertenecía a familias situadas en niveles de renta intermedios ?entre el 75% y el 200% de la renta mediana, es decir, la que se sitúa en el centro de todas- frente al 31% de los situados por debajo del 75% de la mediana. El 10% restante se situaba en los niveles de ingresos superiores al doble de la mediana, y ese porcentaje apenas ha cambiado, habiéndose reducido un 0,7%.
En cambio, el porcentaje correspondiente al grupo intermedio se ha reducido significativamente, hasta el 52%, mientras que el de los situados en los niveles bajos ha aumentado hasta el 39%.

La principal causa de esta desigualdad en tiempos de zozobra económica ha sido el desempleo, que explica el 75% del aumento de la inequidad que se ha producido en estos años, desgrana el informe. Las políticas públicas han ayudado a amortiguar el golpe de la crisis, reduciendo a la mitad la desigualdad de ingresos, pero no han sido suficientes para reducir este golpe por completo.
En concreto, las actuaciones de la Administración han servido para reducir un 45,7% la desigualdad de ingresos. Las políticas más efectivas son las de gasto ?pensiones, prestaciones por paro, ayudas...? frente a las de ingreso ?como deducciones en IRPF o bonificaciones en cuota?.
La importancia de las pensiones
El instrumento de reducción de la desigualdad más efectivo son las pensiones, que explican el 46% del efecto total de las políticas públicas ya que ofrecen ingresos a muchos hogares cuyos miembros no tienen actividad laboral La segunda política de gasto en importancia es la de servicios públicos, que contribuye en un 27% (15% sanidad y 12% educación) a la reducción de la desigualdad que realiza el sector público. La contribución de las prestaciones por desempleo y resto de prestaciones sociales representa el 19%. El sistema fiscal, por su parte, tiene un efecto redistributivo modesto (un 8% del efecto total de las políticas públicas en 2013, tras ir perdiendo peso).
Pese a que el desempleo explica la mayor parte del aumento de la desigualdad, la creación de trabajos no es suficiente para acabar con este problema. El profesor Francisco Goerlich, que ha dirigido la investigación, destaca que para que las mejoras del empleo vayan acompañadas de disminuciones de la desigualdad salarial se necesitará reducir el peso de los empleos más precarios y estrechar el abanico de ingresos que se observa dentro del heterogéneo colectivo de los autónomos.