Ir a por un depósito y llevarse un fondo
No se extrañe si intenta colocar una parte de su ahorro en un depósito bancario y su entidad se lo[…]
No se extrañe si intenta colocar una parte de su ahorro en un
depósito bancario y su entidad se lo
desaconseja y le recomienda mejor invertirlo en un fondo de inversión. Es la nueva
estrategia de los bancos para no dejar que se vaya el dinero de los clientes y,
sobre todo, para colocarlo en un producto que le aporta sustanciosos beneficios
a través de las comisiones. Por eso ahora hay que ser especialmente cuidadoso a
la hora de elegir el fondo: con la escasa rentabilidad que están aportando los
activos financieros, hay muchas posibilidades de que las comisiones se coman el
escaso beneficio que generen.
Los fondos de inversión a corto plazo,
considerados tradicionalmente una elección inmejorable para quien no quería
incurrir en pérdidas, aunque tuviera una exigua plusvalía, están ya con
resultados negativos en muchos casos. La rentabilidad no da para tener contento
a la vez al banco intermediario y a su cliente. Y desde luego rechace de plano
la posibilidad de colocar su dinero en un fondo de renta fija a largo plazo,
aunque se lo den gratis y sin comisiones. Recuerde que rentabilidades y
comportamientos pasados no significan que se produzcan en el futuro y sobre
estos fondos pende una espada de Damocles. Respecto a los fondos de renta
variable, escoja bien la zona y el sector porque no son iguales los resultados
de un fondo invertido en la Bolsa de Estados Unidos que en la española, ni en
el sector bancario en comparación con el tecnológico.