Grecia comienza a deportar refugiados pese a las dudas sobre su legalidad

Las expulsiones masivas de refugiados e inmigrantes sin papeles de Grecia han comenzado este lunes. Tres barcos turcos con decenas[…]

Las expulsiones masivas de refugiados e inmigrantes sin papeles de Grecia han comenzado este lunes. Tres barcos turcos con decenas de inmigrantes a bordo han abandonado este lunes las islas griegas de Lesbos y Chios, en aplicación del polémico acuerdo entre Turquía y la Unión Europea. La improvisación y la falta de información han reinado desde que entró en vigor el pasado 20 de marzo. «Nos hemos preparado para recibir el lunes a 500 personas. Estamos haciendo nuestros planes y poniendo en marcha nuestras capacidades», anunció este domingo Efkan Ala, ministro turco del Interior.

A pesar de las numerosas dudas sobre la viabilidad del plan, los primeros refugiados llegarán este lunes a la población de Dikili, situada en la plácida y relajada costa oeste de Turquía. Los detalles sobre cómo se llevará a cabo se han mantenido en secreto hasta el último momento. Frontex, la agencia europea de fronteras europea, ha alquilado varios ferries turcos para realizar las devoluciones.

La pequeña localidad de Dikili, de unos 40.000 habitantes, se ha convertido en el centro de los focos de la prensa internacional. Aquí comienzan a llegar hoy las primeras personas expulsadas tras el acuerdo de los líderes europeos con Ankara. Esta medida está destinada a ser el principio del fin de la crisis de los refugiados, aunque solo en territorio de la Unión Europea.

En la distancia, pues no estaba permitido el paso, se podía observar este domingo en el puerto de Dikili cómo se levantaban a contrarreloj las tiendas en las que serán recibidas las personas devueltas.

Los refugiados e inmigrantes que pisen este lunes el puerto de Dikili tendrán futuros diferentes dependiendo del color de su pasaporte. Según confirmó Ala, los sirios serán recolocados en otros campamentos de refugiados, mientras que las personas de otras nacionalidades serán trasladadas a centros de deportación. Entre ellas se cree que habrá afganos, paquistaníes e iraquíes, todos ellos procedentes de países que sufren altos niveles de violencia.

Incertidumbre

La gran mayoría de organizaciones humanitarias se opone al proceso. También lo hacen un número significativo de expertos. «Lo que la Unión Europea está haciendo es ilegal según la legislación europea y la Convención de Ginebra de 1951 sobre refugiados», explica a ABC Ayhan Kaya, experto en migración internacional de la Universidad Bilgi de Estambul.

Además, los líderes europeos y turcos tampoco han contado con la opinión local en la que se ejecuta el plan. Una gran pancarta en la plaza principal Dikili deja claro el sentir de muchos de los vecinos. «No queremos el campamento de refugiados en Dikili».

En Grecia, el portavoz del Organismo de Coordinación de la Administración de la Crisis Migratoria, Yorgos Kirítsis, declaró este domingo a un medio británico que espera violencia, ya que «la desesperación y la frustración de las expectativas de estas personas lleva a veces a este tipo de comportamiento».

El Gobierno griego ha dado a conocer que en las islas cercanas a las costas turcas se encontraban ayer algo más de 6.000 personas y que en todo el país se encontraba un total de 52.509 entre refugiados e inmigrantes ilegales. Fuera de los centros de acogida y sobreviviendo en difíciles condiciones se encuentran en el puerto del Pireo 4.200 y en Idomeni, cerca de la frontera con Macedonia, 11.290.


Más información

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp