Europa apela a la innovación para recuperar el liderazgo empresarial

De la consolidación de la relación entre España e Italia depende la posibilidad de que un nuevo periodo para Europa se desarrolle de verdad». Este fue el mensaje que lanzó el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, en el Foro de diálogo España-Italia, celebrado en Roma, con la presencia de varios ministros y muchos altos empresarios de ambos países. Después de las elecciones francesas y alemanas, «ahora se abre una ventana de oportunidad en Europa, que durará hasta el verano próximo, para relanzar la Unión Europea, en la que España e Italia deben ser los motores, junto a Francia y Alemania», destacó el exprimer ministro, Enrico Letta, hoy decano del Instituto de Estudios Políticos (el famoso Sciences Po) en París, gran animador y promotor del citado Foro desde el año 2.000.

El papel dedicado a «la innovación en la base del relanzamiento competitivo europeo» tuvo especial interés, teniendo en cuenta la revolución industrial en la que nos encontramos. Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra, destacó la necesidad de urgencia que tiene Europa en la transformación digital. «En cualquier época anterior siempre había empresas europeas entre las diez más grades del mundo; ahora ya no hay empresas europeas; las que hay son americanas y chinas, y las mayores son de tecnología», afirmó Abril-Martorell, quien resaltó dos fenómenos que se producen en esta transformación digital: por una parte, está la absorción de valor por parte de las grandes multinacionales, «ante la falta de barreras y la facilidad para que algunas empresas entren en sectores donde antes no estaban. Por cada 10.000 millones de dólares de capitalización bursátil que suben los champions ?Amazon, Facebook... -, está bajando la capitalización bursátil 50.000 ó 40.000 millones en el resto del mundo».

El segundo fenómeno que destacó Abril-Martorell es el de la «jibarización»: «Se pueden replicar modelos de negocio con costes mucho más bajos con lo cual estamos reemplazando ingresos millonarios por ingresos más pequeños», dijo el presidente de Indra, quien puso un ejemplo muy revelador que nos afecta a todos: «La sustitución de los mensajes cortos de los SMS, que era un mercado mundial de 100.000 de dólares, en cuestión de tres años ha desaparecido. Se ha sustituido por WhatsApp, que es una empresa muy rentable pero que factura 2000 o 2.500 millones de dólares», una aplicación a la que acceden más de 1.000 millones de personas en más de 180 países. Ante esta revolución digital, Abril-Martorell reclamó a la Comisión «más sensación de urgencia, porque la transformación está siendo muy rápida y esto es una competición global».

«Cada año se ponen en marcha 12.000 empresas relacionadas solamente con la tecnología. Doce meses después, solo están 400. Y a los tres años, menos de cien»
la tecnología sola, sin equipos humanos preparados, no nos lleva a ninguna parte,

La innovación tecnológica está creando temor por las consecuencias negativas que puede conllevar. Paola Severino, la exministra de Justicia y rectora de la prestigiosa Universidad LUISS de Roma, hizo una referencia al pasado, cuando «se pensó que la cadena de montaje iba a dejar a mucha gente sin trabajo, luego no fue así». Se espera que pueda ocurrir lo mismo con la revolución digital, según Severino: «Los grandes estudios sobre las consecuencias de las invocaciones tecnológicas, sobre todo la digital, nos dice que, desde ahora hasta los próximos quince años, se perderán el 14,5% de puestos de trabajo tradicionales, pero los estudios nos dicen también que por cada trabajador que conquista un puesto en el mundo del digital, se crean otros 2,1 puestos de trabajo derivados de esto».

Invertir en ciberseguridad

Invitado especial, en la cena privada de los participantes al Foro de diálogo España e Italia, fue el expresidente del gobierno, Felipe González, quien pidió a la Unión Europea mayor inversión en seguridad informática, «porque en esto Europa está en la cola del mundo». González se refirió a las cuatro crisis, que, a su juicio, está pasando Europa en los últimos años: La austeridad, que él llamó «austericidio»; la crisis de los refugiados, para la que «no hay política en la UE»; el Brexit y Trump, «o si lo prefieren ?Trumputin?», dijo González. Concluyó destacando que «Europa tiene que definir cada día más una autonomía política europea consistente, para no dejarse arrastrar. Por ejemplo, nos piden que aumentemos los gastos de defensa. Y yo a los gobiernos europeos recomendaría aumentar los gastos en ciberseguridad, porque Europa está a la cola del mundo, después de Estados Unidos, China, Rusia, que le interesa incluso la situación en Cataluña, y luego Israel e Irán. Y solo ahora empieza a ocuparse Alemania».

«La tecnología sin un buen equipo humano no lleva a ningún lado»
Paola SeverinoMás información

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