El Vaticano espera más bien poco de la visita del presidente Donald Trump

El Papa Francisco recibe a todos los jefes de Estado que le piden audiencia, y por eso ha dado cita a Donald Trump este miércoles a las 8:30 de la mañana, una hora bastante temprana debido a que a partir de las diez el Santo Padre debe estar con los peregrinos en la audiencia general en la plaza de San Pedro.

La visita del presidente americano es importante por el peso de Estados Unidos en el planeta, y el Papa es siempre optimista cuando se trata de reunirse con cualquier persona, pero en el Vaticano se espera más bien poco de la visita debido al carácter a veces superficial de Donald Trump y el modo errático en que se comporta.

A estas alturas ya no se miran sus críticas el primer día de pontificado de Francisco por haber ido personalmente a recoger la maleta y pagar la cuenta de la residencia donde se alojaba hasta el cónclave, ni su enfrentamiento verbal con el Papa respecto al muro de México.

Lo que preocupa son sus frecuentes cambios de postura, a veces de modo impulsivo, su lenguaje demasiado agresivo en bastantes temas e incluso la posibilidad de que la acumulación de problemas políticos y legales internos le impidan gobernar con eficacia. El problema no son tanto las discrepancias como un temor a la imprevisibilidad.

Lo peor que puede pasar en un encuentro de este tipo es que sea una pérdida de tiempo
Como suele hacer con los invitados «difíciles»

Lo peor que puede pasar en un encuentro de este tipo es que sea una pérdida de tiempo por no entrar con claridad en las cuestiones sobre las que se discrepa, que en esta caso son muchas: el modo de tratar a los inmigrantes y los musulmanes, la proliferación de guerras en países de Oriente Medio, el paso atrás de Estados Unidos en el esfuerzo por limitar el calentamiento global, etc.

El Papa dedicará al presidente americano entre media hora y una hora de tiempo, lo cual permite hablar de muchas cosas cuando se va directamente al grano como suelen hacer los jefes de Estado y sobre todo Francisco, quien ha recibido en el Vaticano a todos los líderes importantes del planeta. El comunicado final mencionará los principales temas tratados pero sin entrar en detalles y subrayará todo lo positivo.

En la capilla Sixtina

De cara a la galería, la visita de Trump producirá miles de imágenes fotográficas y televisivas. Como el miércoles se celebra la audiencia general, el presidente no podrá disfrutar el espectáculo de atravesar la plaza de San Pedro en automóvil, pero sí el resto del impresionante circuito habitual, que incluirá -al término de un encuentro posterior con el secretario de Estado, Pietro Parolin, y el responsable de Relaciones Exteriores, Paul Gallagher- una visita a la capilla Sixtina y la basílica de San Pedro.

La esposa e hija del presidente formaran parte de la comitiva y serán presentadas por Donald Trump al Papa en cuanto ambos terminen de hablar a solas, con la única presencia de un intérprete.

Después de la visita al Vaticano, Melania Trump visitará el cercano hospital pediátrico «Bambino Gesu», mientras que Ivanka Trump mantendrá un encuentro con líderes de la Comunidad de San Egidio.

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