El PNV, en el Aberri Eguna: Euskadi es nuestra patria y queremos ser libres
«Cremos en una sola patria, la patria vasca, y queremos hacerla crecer. Ni lo global ni el entorno político nos[…]
«Cremos en una sola patria, la patria vasca, y queremos hacerla crecer. Ni lo global ni el entorno político nos lo van a poner fácil. Pero confiamos en nosotros mismo (...) para seguir impulsando este proyecto llamado Euskadi (...). Euskadi es nuestra nación, nuestra única patria. Y queremos ser libres. Libres para vivir, libres para decidir, libres para ser». Así ha cerrado Andoni Ortuzar, presidente del PNV, el acto con el que su partido ha celebrado este mediodía en la Plaza Nueva de Bilbao la edición de este año del «Aberri Eguna» o «día de la patria», marcado por la celebración este año de elecciones autonómicas en el País Vasco.
Bajo el lema «Euskadi, un nuevo impulso», Ortuzar ha arrancado su intervención con un anuncio: «El EBB [el máximo órgano de dirección de la formación], de manera unánime, ha acordado proponer como próximo candidato a lendakari a Iñigo Urkullu Renteria. Y tranquilos, que Iñigo ha aceptado». A partir del 6 de abril el PNV abre proceso de consulta a las bases, que culminará con una Asamblea Nacional el 7 de mayo. «Un día especial, una persona especial. El actual lendakari y, estoy seguro, también próximo lendakari de Euskadi, Iñigo Urkullu», ha enfatizado el presidente peneuvista, quien ha bromeado con las canas que le han salido últimamente a su compañero de filas: «Son canas por Euskadi», ha apostillado.
Ante unas 5.000 personas (según cálculos del PNV), Ortuzar ha lamentado los «nubarrones» que se ciernen sobre el «panorama estatal». «Tres meses para conformar Gobierno y nada de nada. Todavía se comunican por whatsapp y SMS, mensajes que, un minuto después, son filtrados por unos o por otros para júbilo de las televisiones, que siguen ahora este tema como antes la vida de Jesulín. Mucho whatsapp y poca negociación, mucha rueda de prensa y poco diálogo, mucho cálculo táctico y poco programa encima de la mesa», ha censurado.
No se ha quedado ahí en sus críticas Ortuzar, quien ha incidido en que «negociar bien no es invitar a los demás a que simplemente se adhieran a acuerdos que han firmado otros, negociar bien no es poner condiciones que se saben imposibles para el otro», en velada alusión al pacto entre PSOE y Ciudadanos al que el PNV rechaza sumarse. A cambio, ha afirmado, en su partido están «dispuestos a escribir en ese folio en blanco nuestras aspiraciones vascas para el futuro». «No nos da miedo acordar con Madrid. Solo pedimos que se haga desde el respeto, desde la igualdad, desde la bilateralidad», ha añadido.
A unos meses de las elecciones autonómicas, que se celebrarán salvo adelanto tras el verano -probablemente en octubre-, la cada vez mayor cercanía de esta cita con las urnas se ha dejado sentir en la alocución de Ortuzar, quien ha afirmado que a los vascos les tocará elegir «entre quienes quieren desdibujar Euskadi metiéndola en el saco de esa España caótica o quienes creemos en que Euskadi tiene que tener su lugar propio en el mundo, tiene que ser una nación reconocida». «Por un lado estarán los tradicionales, PP y PSOE, más los emergentes Podemos y los menos emergentes Ciudadanos. Y por otro estaremos el PNV. Ellos, España, más o menos de derechas o izquierdas, pero la España del caos. Nosotros, centrados en Euskadi», ha incidido.
Capítulo aparte ha abierto para una «izquierda abertzale» que en el Aberri Eguna de 2015 comparó con una vaca que daba «mucha leche» pero tiraba «el balde» a patadas. «Ahora no dan tantas patadas como antes pero tampoco dan leche. Siguen perdidos en su laberinto, siguen en el diván», ha ironizado, para asegurar después que les «gustaría poder compartir más espacios de acuerdo y colaboración» con Bildu. «Pero tienen que decidir qué es para ellos más importante, si el sustantivo izquierda o el adjetivo abertzale». Y les ha advertido de que no habrá acuerdos por la vía de «la revuelta social y la lucha antisistema». Como cierre a este capítulo, ha puesto en duda una alianza Podemos-Bildu tras las elecciones vascas: «No parece realista pensar que quienes no se sienten ni tan siquiera abertzales puedan abrazar la causa independentista, por mucho que se les quiera atraer con el señuelo de un nuevo frente de conflicto con el Estado, como proponían el otro día en el mitin de Anoeta». Lo propuso Arnaldo Otegi, pero Ortúzar no le ha mencionado.
«Nuevo estatus»
El acto lo ha abierto el lendakari, Iñigo Urkullu, quien ha proclamado que «el futuro de Euskadi es dar respuesta a la demanda social de un nuevo estatus político que actualice nuestro modelo de relación con el estado». «No hablamos de líneas rojas», ha apuntado. «Hablamos de diálogo y entendimiento. Hablamos de negociación y acuerdos. Hablamos de pacto. Pacto que es la raíz de la confedración de los estados vascos, la nación foral. Es el ejemplo de la soberanía compartida. Desde la fórmula de los Estados vascos a más Estado vasco». Previamente había reclamado «una Europa en la que Euskadi pueda participar en pie de igualdad, como un pueblo con identidad propia».
Urkullu, a unos meses de intentar repetir como jefe del ejecutivo vasco, ha dedicado buena parte de su intervención a poner en valor su gestión económica. «Estamos avanzando sin dejar a nadie atrás. Somos conscientes de las dificultades», ha reconocido, con alusiones a la castigada «industria de la siderurgia y particularmente del acero». «También hay evolución, sectores y empresas que están saliendo adelante», ha indicado. Para más adelante presumir: «El modelo vasco funciona (...). El PNV es futuro económico. El PNV es futuro social. El PNV es futuro mejor para Euskadi».
Y ha enlazado con una alusión a los que serán sus rivales en las urnas: «No pierdo ni un minuto en contestar a los "catastrofistas" que siempre desde una comodidad no saben hacer otra cosa que criticar y exigir, ni a los que predican una arcadia feliz sin tomar en consideración las características de la sociedad vasca. Ni a los que predican justicia social y prestaciones sin límite ni a los que predican empleos desde una posición sin responsabilidad de gestión alguna. Como tampoco a quienes predican nuevas formas de hacer política y a los pocos meses constatamos las maneras de centralismo democrático propios de épocas pasadas», ha criticado.
«Somos un pueblo pequeño en un mundo competitivo y abierto. Euskadi tiene la oportunidad de dar un salto adelante, un nuevo impulso. Esa es la agenda vasca», ha afirmado un Urkullu que mira ya a las próximas elecciones autonómicas.
