El patrimonio cultural de la Iglesia genera 32.420 millones al año
La Iglesia es una fuente de riqueza y no solo espiritual. Su patrimonio cultural y las celebraciones de intéres turístico[…]
La Iglesia es una fuente de riqueza y no solo espiritual. Su patrimonio cultural y las celebraciones de intéres turístico nacional e internacional que se celebran a lo largo del año en distintos puntos del país tienen un importante impacto sobre la economía. En total, la actividad cultural de la Iglesia genera cada año en nuestro país 32.420 millones de euros; un 3,12% del PIB y sostiene 359.000 empleos directos e indirectos.
Así lo demuestra un estudio elaborado por la consultora KPMG y presentado este jueves por la Conferencia Episcopal Española (CEE) en la parroquia de San Jerónimo el Real de Madrid. «Se trata de una primera aproximación de lo que significa la aportación de la Iglesia en el ámbito cultural. La Iglesia se hace presente en el cuidado y mantenimiento de este patrimonio y lo pone a disposición de toda la Iglesia y la sociedad, pero a la par tiene un impacto económico asociado muy significativo», explicó Esther Martín, responsable de la Memoria de actividades, que la CEE presenta cada año al Gobierno y la sociedad para dar cuenta del destino de los fondos que recibe a través de la asignación tributaria.
Según el informe, los 3.168 bienes inmuebles de interés cultural que pertenecen a la Iglesia -de los cuales 18 están declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y 78 son catedrales- tienen un impacto sobre la economía de 22.620 millones de euros anuales, un 2,17% del PIB de 2014. Además en términos de empleo sostienen 225.300 puestos de trabajo, de los cuales el 71% son empleos directos.
Las 40 celebraciones religiosas de interés turístico internacional y las 85 fiestas religiosas declaradas de interés turístico nacional también son fuentes generadoras de riqueza. Fiestas como la del Pilar en Zaragoza, la romería del Rocío en Huelva o la Semana Santa de Sevilla o Valladolid generan cada año unos 9.800 millones de euros, lo que supone un 0,95% por ciento del PIB y suponen 134.000 puestos de trabajo.
El estudio estima que cada fiesta religiosa de interés turístico internacional recibe una media de 592.000 visitantes con un gasto medio de 153 euros por persona, mientras que la de interés turístico nacional, como la Semana Santa de Badajoz o la fiesta de la Virgen de Yecla en Murcia, cuenta con 84.000 visitantes de media y 218 euros de gastos por persona.
«Cada catedral o bien cultural recibe un número de visitantes y cada visitante tiene aparejado unos gastos como comida, alojamiento, transporte que es posible calcular. Además esto tiene un efecto de arrastre sobre otros sectores de la economía y un impacto sobre el empleo», explicó José Luis Blasco, uno de los autores del estudio y socio responsable de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de KPMG en España.
No es la primera vez que la Conferencia Episcopal presenta un informe para aportar datos concretos sobre el impacto socioeconómico de la labor de la Iglesia. El primero se dio a conocer el año pasado sobre los recursos económicos que generan las principales catedrales españolas a través del turismo. Siguiendo «este esfuerzo de transparencia», la Casa de la Iglesia tiene previsto presentar en las próximas semanas otros dos estudios sobre el impacto para la economía de las celebraciones litúrgicas y sacramentales y su labor asistencial.
«Desde 2007 hemos adquirido un compromiso con toda la sociedad de ofrecer una información más clara sobre las actividades de la Iglesia en materia educativa, litúrgica, caritativa y asistencial o cultural», recordó Ester Martín. Desde esa fecha y tras un acuerdo alcanzado con el entonces Gobierno socialista, la financiación de la Iglesia depende exclusivamente de la casilla de la equis que los contribuyentes marcan voluntariamente en su declaración de la Renta. Por ello, cada año la Conferencia Episcopal elabora una memoria en la que da cuenta no solo del destino de esos recursos sino también de su «enorme labor en bien de la sociedad», recordó Martín.