«El Maestro Mateo está al nivel del Miguel Ángel de la Capilla Sixtina»
El Pórtico de la Gloria es mucho más que esa obra cumbre del románico europeo que conocíamos. Los estudios desarrollados[…]
El Pórtico de la Gloria es mucho más que esa obra cumbre del románico europeo que conocíamos. Los estudios desarrollados en el último lustro por Francisco Prado-Vilar, director de Proyectos Culturales y Artísticos en la Universidad de Harvard, sitúan al Maestro Mateo, creador de este conjunto de la Catedral de Santiago, «al nivel del Miguel Ángel de la Capilla Sixtina». Este gallego accedió a la mejor institución académica del mundo con Serafín Moralejo, primer catedrático español contratado en Harvard. Acaba de participar en un simposio con prestigiosos especialistas internacionales en Compostela de la mano de la Fundación Barrié. En él se han presentado las cuatro policromías del Pórtico. Esta es la aportación más llamativa, pero en su entrevista comenta otros hallazgos en un «momento histórico» para este monumento medieval.
?¿Qué significados latentes o muertos han resucitado en el Pórtico?
«El Pórtico se relacionaba con la fachada exterior y con el coro. Funcionaban como un teatro al ir moviéndote»
?Se une lo que conocíamos menos y una serie de aproximaciones histórico-artísticas tradicionales que se aplicaban a su estudio. La complejidad del Pórtico, la sofisticación de su ejecución, trasciende a las etiquetas que le ponemos a los estilos. Lo que intenta el Maestro Mateo y su equipo es transformar las descripciones del Apocalipsis en una escenografía vanguardista. Se han identificado nuevas esculturas y se ha descubierto un Pórtico que en origen era mucho más moderno que esas ideas medievales que habíamos percibido al aplicarle estereotipos por comparación con otros monumentos de la época.
?Háblenos de ellos. Por ejemplo, del óculo de la tribuna sobre el Pórtico.
?Lo ves y dices:«Óculo con diseños geométricos». Pero no si lo comparas con ilustraciones en manuscritos de un pasaje fundamental del Apocalipsis, el de la mujer vestida de sol, donde la representan como la Virgen apareciendo entre llamas. Cuando uno percibe el óculo en diferentes momentos del día, ve que esos elementos geométricos esculpidos en el interior, al combinarse con la luz del sol, se transforman en llamas. Es una escenografía que trabaja con los fenómenos naturales y el entorno en el que está para crear esas visiones.
?También ha identificado varias figuras de la antigua fachada románica, dos de ellas hoy en el Museo de Pontevedra.
?Se perdió al cerrar el Pórtico con la fachada de Casas Novoa en el siglo XVIII. No estaban identificadas y ahora sabemos quiénes eran y dónde estaban. Eso añade nuevos procesos de entendimiento. Por ejemplo, las dos del arco exterior son Enoc y Elías, testigos del Apocalipsis que anuncian el fin de los tiempos. Anticipan lo que se representa en el Pórtico. Cuando llegabas, te recibían interpelándote con la mirada. Ibas experimentando, como en un teatro, la narrativa real a medida que te movías. Entrabas y veías el siguiente episodio.
?¿Qué papel jugaba en esa escenografía el desaparecido coro pétreo?
?Siempre se ha estudiado separado del Pórtico, pero ahora se sabe que se concibieron en conjunto para funcionar en horizontal con la nave central. El óculo del que hablábamos servía para que la luz entrara por él y cayera directamente en la fachada del coro, donde había una representación de la Virgen María. Con las investigaciones de Moralejo se sabía que el Pórtico no eran solo sus tres arcos, sino que se combinaba en vertical con la cripta y la tribuna. Ahora sumamos la conexión en horizontal. Toda la Catedral era como una maquinaria mística.
?Esto se desconocería al desmontar fachada y coro en el barroco...
?Todos esos significados se fueron diluyendo con el tiempo. Cuando sacaron las figuras de Enoc y Elías posiblemente habrían perdido las inscripciones que los identificaban. No sabían qué estaban sacando. No tenían conciencia de la pérdida de esta visión de conjunto.
?El último de sus hallazgos acaba de hacerlo público en Santiago.
«Un capitel del Pórtico representa la salvación de los Reyes que lo terminan, Fernando II y Alfonso IX»
?¿Cómo podía ser que en un monumento que tiene patronazgo real para transformar la Catedral en una celebración de la monarquía leonesa no hubiera mención a ningún rey si están enterrados en él? Durante estas investigaciones pude ver uno de esos diálogos que el Maestro Mateo mantiene con un edificio que admiraba profundamente. La clave está en la iconografía de un capitel fundacional de la Catedral, el de la capilla del Salvador, por donde se inició en 1075. En él se representa a uno de sus fundadores, el rey Alfonso VI, elevado a la gloria por ángeles. Al compararlo con un capitel de la contrafachada del Pórtico te das cuenta de que lo que hace el Maestro Mateo es actualizar, a su estilo, esta iconografía. Es el capitel que corresponde a la salvación de los reyes que promocionan el final de las obras, Fernando II y Alfonso IX, en el eje axial con otro de su dinastía.
?¿Todas estas cuestiones convierten al Maestro Mateo en un genio mayor de lo que se creía hasta ahora?
?Efectivamente. Es curioso cómo, ya desde el siglo XIX, visitantes de la Inglaterra victoriana creían que el Pórtico era una de las mayores obras de la Historia del Arte. Por eso hicieron la reproducción para el Victoria & Albert Museum. A principios del XX profesores de Harvard también lo pensaban. El Maestro Mateo era famoso en el ambiente popular. Ahora se está perfilando como un hombre en la vanguardia de su tiempo que crea una obra que, con su genialidad y sofisticación intelectual, lo ponen al nivel de un Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Su obra y su figura trascienden esa época. También se han dado nuevas lecturas iconográficas a su famoso autorretrato, a los pies del Pórtico, al que no se había dado la dimensión que merece como un hito en la concepción del retrato del artista.
?¿Era gallego el Maestro Mateo?
«El Maestro Mateo se formó en Santiago, la mejor escuela de vanguardia en el siglo XII y viajó a Francia e Italia»
?Por muchas razones pienso que sí. La mejor escuela de vanguardia internacional en arquitectura en el siglo XII era la propia obra de la Catedral de Santiago, que ya era una obra maestra cuando en 1105 se acaban las grandes fachadas del transepto. El arzobispo Gelmírez había mandado a estudiar a muchos de sus canónigos a París y en Santiago otros les enseñaron. Ahí se formó Pedro Suárez de Deza, el arzobispo que una generación más tarde es el gran patrón del Pórtico. El Maestro Mateo se formó posiblemente en esta obra, viajó con los canónigos, vio lo que se hacía en Francia, Italia... Tenemos que pensar, además, en el material en el que está realizado, granito, no piedra caliza como la mayoría de las catedrales. Hay una diferencia abismal entre trabajar como ambos. El granito requiere una tradición histórica de gente que tuvo un proceso de formación aquí.
