El Ibex se hunde un 4,88% y cierra en los 7.746 puntos

Fortísima la caída de los mercados de renta variable europeos en la sesión. El Ibex-35 cerró la sesión con una[…]

Fortísima la caída de los mercados de renta variable europeos en la sesión. El Ibex-35 cerró la sesión con una caída del 4,88%, hasta los 7.746 puntos, un nuevo mínimo anual que abre las puertas a nuevas y posiblemente intensas caídas. El indicador marcó un nuevo mínimo anual y continúa en sus niveles más bajos desde 2013. En ese año, marcó su mínimo en los 7.553, nivel que sería el siguiente nivel de soporte importante. Aunque hay analistas que más que pendientes de niveles del Ibex-35 lo están de niveles del S&P 500. Por ejemplo, el analista técnico Roberto Moro que advierte de que, de perder este último indicador los 1.800 puntos, el selectivo español podría encaminarse a los 6.800-6.700 puntos. Habría aún mil puntos de margen a la baja. Una mala señal es que el Ibex-35 haya cerrado la jornada en sus mínimos intradiarios. 

Con todo y con eso, el selectivo español no fue el peor de Europa. El Ftse Mib de Milán fue el que más cayó, con un descenso del 5,63%. El PSI-20 de Lisboa retrocedió un 4,47%. El Cac 40 francés, por su parte, se dejó un 4,47%. Mejor comportamiento presentaba el Dax alemán, cuyo recorte no llegó al 3%, mientras que el Ftse 100 británico se dejó un 2,39%. 

Con lo ocurrido en la jornada de ayer, el Ibex-35 ya cae un 18,84%, prácticamente lo mismo que el Dax alemán, mientras que el Ftse Mib de Milán cae un 26,36%. Los indicadores americanos resisten algo mejor: el Dow Jones se deja un 10,50% y el Nasdaq, un 15,5%. 

En el selectivo español, todos los valores terminaron en rojo. El que menos cayó fue Red Eléctrica, pero se dejó un 2,21%. Después se colocaron Técnicas Reunidas y Enagás, con pérdidas de un 2,36%. Iberdrola, Amadeus, Grifols, Gas Natural, Endesa y Acerinox fueron los otros valores que perdieron menos de un 3%. 

El peor de todos los valores del selectivo fue Bankia, con un retroceso del 7,64%, seguido de BBVA, que retrocedió un 7,14%. Santander y CaixaBank se dejaron más de un 6%. 

Sí, de nuevo, los bancos volvieron a complicar la jornada. Los resultados de Société Générale decepcionaron y los títulos del banco bajaron más de un 10%, debido también a las malas perspectivas que presentó para este año: cree que no cumplirá sus objetivos de beneficio. El resto del sector financiero europeo también sufrió mucho. Entre los diez peores valores del Eurostoxx 50, nueve fueron valores financieros, incluyendo aseguradoras. Así, Generali perdió un 8,51%, mientras Unicrédito y Axa retrocedieron alrededor de un 7%, mientras Intesa SanPaolo, Deutsche Bank y BNP retrocedieron más de un 6%. 

Aunque entre los peores valores del Ibex-35 también se colaron otro tipo de valores, como IAG, que se dejó un 6,85%, mientras que ArcelorMittal retrocedió un 6,69% y Dia, un 6,07%. 

Entre los grandes valores, además de los bancos, sufrieron mucho Repsol y Telefónica, que registraron pérdidas de un 5,43% y de un 5,20%, respectivamente. 

Además, a la situación del sector financiero, que podría estar ajustando su cotización a las nuevas y devaluadas previsiones de beneficio y rentabilidad, se sumaron las advertencias de la presidenta de la Reserva Federal norteamericana, Janet Yellen, que reconoció que la situación inestable de los mercados financieros puede estar comenzando a afectar a la economía real. Eso, en su comparecencia de ayer. En la de hoy, ha afirmado que la institución no descarta aplicar tipos de interés negativos. El indicador más utilizado para anticipar la posibilidad de una recesión en Estados Unidos, la curva de tipos, el diferencial de rentabilidad entre la deuda más a corto plazo y la deuda a largo, está en su nivel más bajo de los últimos ochos años. Preocupa, aunque hay quien dice que en ello afecta la intervención de la Fed y arguyen que ya no es un indicador con tanta fiabilidad como antes. Pero uno de los elementos que está provocando estas fuertes caídas en los mercados es el temor a que el ciclo alcista americano esté terminando y se avecine una crisis allí. 

De todas maneras, al cierre de los mercados del Viejo Continente, los indicadores de Wall Street sufrían severos recortes. El Dow Jones bajaba un 2%, mientras que el S&P 500 retrocedía un 1,80% y el Nasdaq, un 1,28%, respectivamente. 

Hablando de política monetaria, otro banco central, el sueco, ha bajado los tipos de interés hasta el -0,5%. El Banco Central Europeo y el Banco de Japón están dando señales al mercado de que van a incrementar los estímulos para contrarrestar el deterioro de la situación de los activos financieros y, también, para luchar contra la deflación, pero a la vista del comportamiento de las bolsas y de la deuda, los inversores no parecen tener mucha fe en que las nuevas medidas vayan a funcionar. También puede haber preocupado el movimiento del banco central sueco, porque parece desesperado y puede temerse que hay algo que los bancos centrales saben y nos están ocultando. 

Así, en el mercado de deuda, las rentabilidades de los bonos refugio siguieron cayendo. La rentabilidad del bono americano a diez años bajó desde el 1,67% hasta el 1,57%. La del bono alemán, desde el 0,25% hasta el 0,17%. En cambio, subieron los rendimientos de los títulos de la periferia. El interés del bono español a diez años se elevó desde el 1,73% hasta el 1,78%. El del italiano, del 1,65% al 1,70%. Con ello, la prima de riesgo de España sube desde los 149 hasta los 160 puntos básicos. La de Italia, desde los 140 hasta los 153 puntos básicos. 

En el mercado de divisas, el euro se apreció respecto al billete verde: la moneda comunitaria europea avanzaba al cierre un 0,50%, hasta colocarse en 1,1350 unidades. 

En el mercado de materias primas, el crudo volvió a caer. El barril de Brent, de referencia en Europa, retrocedió un 2,33%, hasta los 30,12 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, perdía al cierre de los mercados del Viejo Continente un 2,51%, hasta los 26,76 dólares. Por tanto, el crudo, junto a la situación del sector financiero y a las dudas sobre la salud de la economía americana están en el fondo de las preocupaciones de los inversores. Aunque, más en general, lo que preocupa es que la economía global pueda estar encaminándose a una recesión global sin que ahora los bancos centrales tengan munición eficaz y suficiente para contrarrestar sus efectos. Junto a la deuda "core", el oro también actuó como refugio: el precio de la onza subía un 4,73% al cierre de la bolsa europea, para colocarse en los 1.253 dólares. 

En el mercado de divisas, el euro ganaba posiciones con respecto al dólar: en concreto, un 0,58%, para colocarse en 1,1360 unidades.

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