El Ibex-35 se despide de los 9.000 puntos
Sesión de recortes generalizados en los mercados de renta variable europeos. El selectivo español perdió un 1,69% y se tuvo[…]
Sesión de recortes generalizados en los mercados de renta variable europeos. El selectivo español perdió un 1,69% y se tuvo que despedir de los 9.000 puntos: dio un último cambio en los 8.988 puntos.
La recogida de beneficios se cebó en el selectivo español sobre todo en el sector financiero: Popular retrocedió un 4,82%, mientras el Santander se dejó un 4,43%. CaixaBank, por su parte, se dejó un 3,27%, mientras BBVA se dejó casi un 3%. Bankia, por su parte, se dejó un 2,34%. Se entiende dado que, entre el viernes pasado y el lunes, Popular se había anotado casi un 15%; Bankia, un 12,7%; el Sabadell, algo más de un 10%; Santander, un 8,64%; BBVA, un 6,68%; y CaixaBank, un 6,63%.
Entre los peores valores del día se colaron otro tipo de compañías: Sacyr, por ejemplo, se dejó un 4,34%, mientras ArcelorMittal retrocedió un 3,19% y Acerinox, cerca de un 2,85%. También más de un 2% cayeron valores como Grifols, Dia, Repsol, OHL, Técnicas Reunidas y Mapfre.
En verde, Merlin Properties encabezó los ascensos, aunque su subida no llegó al punto porcentual. A continuación se colocó Aena, con una revalorización del 0,83%. Indra y Gamesa avanzaron alrededor de un 0,65%. Endesa, FCC, Iberdrola, Red Eléctrica y Mediaset completaron la lista de valores en positivo.
El selectivo español, por el peso de la banca, fue el peor de Europa. A continuación se colocó el PSI-20 de Lisboa, que se dejó un 1,53%. El Ftse Mib de Milán se dejó un 1,14%. El Cac 40 francés retrocedió un 0,75%, mientras el Dax alemán se dejó un 0,56%.
En el Eurostoxx 50, los peores fueron Santander y BBVA (lo que también explica el peor comportamiento del Ibex-35 respecto al resto de indicadores europeos), seguidos de Deutsche Bank, que retrocedió un 2,59%. Entre los bancos a la baja, también Société Générale y Unicrédito se colocaron entre los diez peores del día, con pérdidas de alrededor de un 1,80%.
El crudo pesa sobre las Bolsas
Los descensos bursátiles se debieron, posiblemente, a las caídas del precio del petróleo. El barril de Brent, de referencia en Europa, se aleja de los 40 dólares, tras perder más de un 2% en la sesión del lunes y otro tanto el martes, para rondar al cierre de la sesión europea los 38,5 dólares. El barril de West Texas cayó el lunes un 3,43%, hasta los 37,18 dólares; hoy bajaba otro 2,8%, hasta situarse poco por encima de los 36 dólares. Ello debido a que de acuerdo con Rusia, Irán no se unirá a los grandes países productores que proponen la congelación de la producción. Según comunicó el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, Irán tiene razonables argumentos para no unirse a la alianza para congelar la producción. Hoy Novak se ha reunido con su homólogo iraní. Además, la OPEP ha rebajado sus previsiones sobre de demanda de crudo para este año. Y también se teme que los inventarios de crudo de Estados Unidos hayan crecido en la última semana. Todo ello ha provocado la mayor caída sufrida en dos días del último mes.
A esa caída del crudo se unen otros factores de incertidumbre. Por ejemplo, la Reserva Federal norteamericana comenzaba hoy su reunión ordinaria de política monetaria y los inversores valoran la posibilidad de que, a la vista de los datos que se están publicando en Estados Unidos, la Fed acerque el momento de la próxima subida de los tipos de interés en el comunicado que realice mañana. Aunque no se sabe qué es mejor: si que los datos justifiquen o incluso aconsejen un endurecimiento monetario o que éstos sean malos y alejen la probabilidad de una nueva subida de los tipos de interés. En la jornada de hoy conocimos datos en Estados Unidos no demasiado buenos. Las ventas minoristas sí es verdad que en febrero fueron mejores de lo esperado por los analistas, pero también es cierto que las de enero se revisaron a la baja de manera importante. Además, el índice de confianza del sector promotor inmobiliario no mejoró, pese a que los analistas habían previsto una ligera mejora. Eso sí, al menos la encuesta manufacturera de Nueva York batió expectativas. Los indicadores de Wall Street sufrían descensos al cierre de los mercados europeos: el Nasdaq y el S&P 500 sufrían descensos de algo más de medio punto porcentual; el Dow Jones, un 0,15%.
En todo caso, de acuerdo con Álvaro Sanmartín, economista jefe y asesor del Alinea Global en MCH IS, la Reserva Federal norteamericana lanzará un mensaje más "hawkish", más duro, de lo que ahora parece estar descontando el mercado. En su opinión, los datos macro en general apuntan a una recuperación muy esperanzadora de la actividad en EE.UU. durante el primer trimestre, con crecimientos que podrían rondar el 2-2,5% anualizado. Además, la inflación subyacente ha venido repuntando y se encuentra ya relativamente cerca del objetivo de la Fed. El nuevo mensaje más duro de la Fed también se explicaría por la mejora de la situación de los mercados financieros. En conclusión, según este analista, "esperamos que la Fed use la reunión de marzo para 'avisar' a los mercados de que los tipos subirán pronto (antes del verano) y que en el conjunto de 2016 podría haber hasta tres subidas de tipos en total (frente a una o ninguna que parecen descontar actualmente los mercados de futuros)".
Oro, divisas y deuda
El oro, pese a las caídas bursátiles, bajaba un 0,34%, hasta los 1.231 dólares la onza. Pero el yen sí se fortalecía, aunque, quizás, más que por la nueva de momento pequeña oleada de aversión al riesgo, porque el Banco de Japón, que celebraba su reunión ordinaria de política monetaria hoy, no incrementó los estímulos. En concreto, el yen se fortaleció con respecto a las 31 principales monedas del mundo. Vimos, sin embargo, volatilidad en el tipo de cambio entre el euro y el dólar, aunque en un rango muy estrecho, entre el nivel de 1,1120 unidades y 1,1070 unidades. Al cierre se mantenía prácticamente plano en el entorno de 1,11 unidades.
En el mercado de deuda, subidas en las rentabilidades de los bonos. Aunque mesuradas. El interés de los bonos españoles a diez años subió desde el 1,49% hasta el 1,52%. El de sus comparables alemanes, desde el 0,30% hasta el 0,32%. Con ello, la prima de riesgo de España se mantuvo en el entorno de los 120 puntos básicos.
La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se mantenía plano en el entorno del 1,96%.