El Gobierno rectifica su política de comparecencias ante el Congreso
El Gobierno ha rectificado su posición ante el control parlamentario que los grupos pueden ejercer sobre él. Después de dar[…]
El Gobierno ha rectificado su posición ante el control parlamentario que los grupos pueden ejercer sobre él. Después de dar un paso atrás la semana pasada y proponer para mañana la comparecencia del presidente del Ejecutivo en funciones, Mariano Rajoy, sobre la cumbre europea de refugiados a la que en un primer momento se habían opuesto, los populares apoyarán este martes la asistencia del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el próximo jueves a la comisión del ramo para dar cuenta sobre la desviación del déficit público. Al mismo tiempo, el ministro de Economía, Luis de Guindos, acudirá también a la comisión correspondiente para explicar las perspectivas europeas aunque esta cita parlamentaria aún no tiene fecha.
Con esta maniobra, el Gobierno suaviza su postura e intenta blindar su argumentación jurídica contra la celebración de sesiones de control al encontrarse en funciones, una vez que el pleno del Congreso decidirá mañana por la tarde presentar un conflicto de atribuciones ante el Tribunal Constitucional por no acudir a sus convocatorias. El vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha defendido que el Congreso no tiene potestad para controlar al Gobierno en sus funciones ordinarias, y que solo debe dar explicaciones sobre acciones políticas que excedan el ámbito en funciones.
Sin embargo, en la práctica, el Ejecutivo se ha estado negando a comparecer para dar explicaciones que sobrepasaban este ámbito, como el plantón que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, dio a la comisión de Defensa negándose a dar cuenta de las conclusiones adoptadas en la última cumbre de la OTAN. Las comparecencias de Montoro y De Guindos vienen ahora a cubrir este vacío, intentando reforzar la posición del Ejecutivo a no participar en sesiones de control ordinario con preguntas orales.
