El Gobierno pide a diputados y senadores que estén alerta en agosto

En el Palacio de La Moncloa todo está preparado ante el posible «asalto final» de los independentistas catalanes, sin perder de vista ni un solo detalle. Pero ese plan minucioso del Gobierno podría tener un «agujero» serio en forma de canícula, si los secesionistas decidieran dar un paso decisivo en pleno periodo vacacional, con el Congreso y el Senado cerrados a cal y canto en un mes que es inhábil, y los ministros desperdigados por cualquier lugar. La Moncloa quiere tener prevista esa posibilidad, y ha pedido a los ministros y parlamentarios que estén alerta durante todo agosto por si fuera necesario un regreso urgente, para frenar el desafío independentista y el referéndum de autodeterminación, según han confirmado fuentes del Gobierno.

En el caso de los diputados y senadores no ha sido tanto una instrucción como una serie de consejos para que estén prevenidos y no se encuentren con obstáculos insalvables de última hora ante una vuelta exprés. Desde el Gobierno se ha transmitido esa posibilidad a los grupos parlamentarios en conversaciones informales. Por un lado, se les ha pedido que estén disponibles y localizables, en zonas con cobertura y con los móviles siempre encendidos. Se ha aconsejado contratar seguros de cancelación de viajes, billetes con la vuelta abierta y rutas de regreso bien planeadas en el caso de estar en destinos alejados o complicados.

Fuentes de La Moncloa explican que no se ha puesto ningún límite de distancia ni de tiempo para la vuelta, porque «no se trata de sobreactuar, solo de reaccionar con prontitud en el caso de ser necesario». «Que se organice el viaje con sentido común», apuntan. Si se prepara bien un posible regreso anticipado, no se tendría que tardar más de 24 horas en tener las instituciones a punto.

La pista de la Generalitat

Los ministros consultados explican que el Gobierno no está dando por hecho así que los independentistas vayan a actuar en agosto, aunque las cautelas que ha tomado la Generalitat para el próximo mes podrían dar una pista. Simplemente no quieren que las vacaciones sean un obstáculo para la respuesta del Estado de Derecho.

Si los secesionistas aprovecharan el mes de agosto para aprobar una de sus leyes de ruptura o para convocar el referéndum, el Gobierno podría impugnarlo mediante un recurso ante el Tribunal Constitucional. Para ello, deben estar activos la Abogacía del Estado, el Consejo de Ministros, el Consejo de Estado y el Tribunal Constitucional, además de la Fiscalía, si actúa por incumplimiento de la prohibición de actos preparatorios y organización del referéndum de independencia.

El Gobierno calcula que en un procedimiento lo más rápido posible se podría frenar en seco cualquiera de esas medidas en 48 horas. Aunque no es necesario que sea algo tan rápido, y el Gobierno rehúye «la sobreactuación», en La Moncloa sí se reconoce que la celeridad en la respuesta es una muestra de la firmeza y la contundencia del Estado de Derecho frente a los que violan la ley y la Constitución.

El artículo 155

La aplicación del artículo 155 de la Constitución, el que prevé una suspensión temporal de determinadas competencias autonómicas para proteger el interés general, sería más laboriosa. Es una carta que el Gobierno confía en no tener que usar, pero que en absoluto está descartada. Aquí tendrían un papel protagonista y esencial los senadores, de ahí el llamamiento que se les ha hecho también. Sería el Pleno de la Cámara Alta, por mayoría absoluta, el que autorizaría al Gobierno a adoptar las medidas necesarias para obligar a una Comunidad rebelde al cumplimiento forzoso de sus obligaciones, para la protección del interés de todos los españoles.

El procedimiento del 155, que empezaría con un requerimiento previo al presidente de la Comunidad Autónoma, en este caso Cataluña, podría completarse en una semana aproximadamente.

Debate monográfico

La disponibilidad de los diputados para que vuelvan con rapidez si fuese necesario también está justificada desde el Gobierno. En una situación de emergencia política como la que se podría vivir en unas semanas, si los independentistas catalanes dan otra vuelta de tuerca en sus pretensiones, la sede de la soberanía nacional no puede estar sin actividad y cerrada por vacaciones. De momento no está previsto que se convoque, pero en La Moncloa tampoco se descarta que a finales de agosto pueda producirse un debate monográfico en el que se visualice la mayoría aplastante de los partidos constitucionalistas en contra del referéndum ilegal. Tampoco es desechable que haya una comparecencia del presidente del Gobierno, si se produce una respuesta decisiva.

El último Consejo de Ministros del curso político será el 28 de julio, con un balance del año por parte de Rajoy. En La Moncloa se ha subrayado en rojo la semana del 21 de agosto, como la primera probable en la que los secesionistas podrían actuar. Esa semana estará ya todo el Gobierno en funcionamiento, y habrá Consejo de Ministros el viernes 25. De momento, se ha dado vía libre para las vacaciones en las primeras semanas de agosto, eso sí, siempre con buena cobertura de móvil.

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