El agotamiento del PIVE pone en peligro la meta de matriculaciones

El pasado 31 de julio finalizó el plan PIVE, el programa de ayudas directas a la compra de vehículos que según empresas y organizaciones empresariales se ha constituido en la tabla de salvación de un sector que en el punto culminante de la crisis, en 2012, apenas matriculó 699.589 turismos, el peor registro desde 1986. El escenario hoy resulta diametralmente opuesto: el español se ha convertido en uno de los principales mercados del Viejo Continente que más crece. Durante el pasado mes de julio, según las cifras que proporcionaron las patronales Anfac (fabricantes), Ganvam (vendedores) y Faconauto (concesionarios), las ventas de turismos y todoterreno lograron su mejor registro desde 2009, con un incremento del 4,3% en comparación con el mismo mes de 2015 y sumó el quinto mes consecutivo por encima de las 100.000 unidades (107.306).

Sin embargo, el agotamiento de la octava edición del plan PIVE, que suponía una rebaja de 1.500 euros ?750 euros aportados por el Ejecutivo por medio del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) y otros 750 desembolsados por los concesionarios y fabricantes de manera conjunta? en la compra de los automóviles, amenaza con lastrar la demanda de los pequeños clientes. En este sentido, la Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) se mostró muy alarmada por la coincidencia del final de dicho programa con las últimas semanas de volatilidad en los mercados. "La desaparición del plan PIVE y los datos macroeconómicos, que muestran una cierta ralentización de la economía española, podrían frenar las compras por parte de los particulares, canal que sustenta la rentabilidad de los concesionarios", indicó en una nota.

Similar es la conclusión del presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, que va más allá e incluso expresa su temor a que el sector no logre alcanzar el objetivo de matriculaciones de turismos y todoterreno de entre 1,1 y 1,2 millones de vehículos, un dato que considera "coherente" con la renta per cápita y las dimensiones del país. "El objetivo está en peligro. Se debería articular su continuidad, ya que ha contribuido a dinamizar la demanda", detalla. De momento, en lo que llevamos de año se han matriculado 730.540 automóviles.

Parque envejecido

El vicepresidente ejecutivo de Anfac, Mario Armero, no se muestra, no obstante, tan pesimista y confía en que el mercado logrará rebasar la frontera de las 1,1 millones de matriculaciones. Lo que sí reconoce es que el término del PIVE influirá de manera perceptible en la evolución de las ventas: "En los próximos meses, el mercado seguirá creciendo, pero seguramente con incrementos más moderados debido a la falta de ese plus adicional que era el plan PIVE. Hay que seguir insistiendo en que el PIVE es todavía necesario, porque el parque automovilístico todavía no ha alcanzado la edad media que debería para hacer nuestras carreteras mucho más seguras".

Las organizaciones del sector defienden la rentabilidad social y económica del programa, aprobado en octubre de 2012 por el entonces ministro de Industria, José Manuel Soria. "Se han achatarrado más de un millón de vehículos, se ha generado una actividad económica por valor de 10.000 millones de euros entre los diversos sectores, se han recaudado más de 5.000 millones de euros por el incremento de las ventas de coches, se han reducido las emisiones del parque en 1,8 millones de toneladas de CO2 anuales, el equivalente a un ahorro de 651 millones de litros de combustible al año", defiende Armero, que menciona la renovación del parque de vehículos como el principal "objetivo pendiente".

Bloqueo político

Pero el gran escollo no es el rechazo por parte de la Administración a realizar una nueva dotación presupuestaria, sino la incapacidad del actual Ejecutivo en funciones para aprobar una medida de este calado. De fondo, la duda de si se deberán prorrogar los Presupuestos Generales de 2016 o si finalmente un acuerdo en las próximas semanas para formar gobierno permitirá la aprobación de unas cuentas públicas antes del 30 de septiembre, fecha límite para que sean tramitadas en el Congreso y el Senado de manera que puedan entrar en vigor el 1 de enero de 2017.

"Lo primero es que haya un Gobierno estable que pueda desarrollar su acción en el tiempo y tomar decisiones. El sector necesita un interlocutor ya", enfatiza Jaume Roura, presidente de Faconauto. "Dicho esto, no se puede perder tiempo en abordar el acuciante problema del envejecimiento del parque automovilístico nacional, cuya edad media se acerca a los 12 años. Además, en 2017, el 62% de los coches en circulación tendrán ya más de 10 años de edad. Desde Faconauto, consideramos clave la puesta en marcha de un plan estructural, para retirar los coches antiguos, menos seguros y más contaminantes, de la circulación. Es necesario paliar un problema, el del envejecimiento del parque, que se va a hacer aún mayor en los próximos años".

Por su parte, Sánchez Torres admite, gráficamente, que ha elaborado un documento con propuestas para abordar la cuestión de la edad media del parque automovilístico español y otros asuntos urgentes para el sector. Un esfuerzo, que de momento, ha realizado en vano ante la falta de presencia institucional. "Tengo un programa para llevarlo al Congreso para explicar las necesidades del sector, pero ¿a quién se lo voy a llevar ahora?", se pregunta.

Además, está la duda de si el próximo gobierno, independientemente de cuál sea su signo político, optará por aprobar un nuevo plan de ayudas al automóvil. El actual Ejecutivo había hecho hincapié en que el PIVE 8 iba a ser el último, puesto que el mercado comenzaba a dar síntomas de crecimiento natural.

Anfac invita a la próxima Administración a poner en marcha estímulos, al margen de que el entorno económico resulte favorable y recuerda su retorno económico para las arcas públicas. "Una coyuntura económica favorable más planes de rejuvenecimiento más un reforma fiscal en los impuestos de matriculación y circulación podrían llevar al mercado español hacia el objetivo de 1,3 o 1,4 millones de unidades anuales", zanja Armero.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.