Desmontando los mitos de la gestión monetaria clásica

¿Es verdaderamente el interés compuesto la mejor estrategia para ganar a largo plazo? Ortiz desmontó en su ponencia los mitos de gestión monetaria tradicional

«El interés compuesto es la fuerza más poderosa de la galaxia». Es una cita que se le suele atribuir a Albert Einstein para ilustrar una de las teorías más usadas en la gestión monetaria; afirmar que reinvertir el beneficio obtenido de una inversión le ayudará a ganar más en el siguiente movimiento. Es decir, que el interés se genera sobre el anterior interés. A simple vista tiene lógica, pero no hay que olvidar que estamos hablando del mercado. Aquí la lógica pocas veces tiene aplicación.

Desmontar el mito del interés compuesto fue el objetivo de la ponencia de Pablo Ortiz, CEO de Robot-de-Forex.com. ¿Por qué? Porque siempre hay cisnes negros. « Siempre hay eventos inesperados de enorme magnitud que van a hacer que tu riesgo supere lo que tenías calculado», explicó en Zona de Trading 2016. «Si vas mas apalancado, en el fondo estás trabajando para el mercado», afirmó.

La victoria del «Brexit», Trump elegido como nuevo presidente de Estados Unidos, Grecia... La lista de sustos que se ha llevado el inversor en los últimos años es interminable. Puede parecer contraintuitivo no querer aprovechar el «interés del interés» que promete el interés compuesto, pero ¿quién llega a ver realmente esos beneficios?

Ortiz es matemático. Estudió Física Matemática por la Universidad de Heidelberg y Económicas por la de Tubinga, ambas en Alemania. Y su teoría se nutre de otro referente en sus estudios, el investigador libanés, Nassim Taleb, artífice de la Teoría del Cisne Negro. Son eventos raros, de gran impacto, y sobre los cuales se intenta dar una explicación racional a posteriori. Pueden ser malas, como la Primera Guerra Mundial, o positivas, como la invención de Internet. El caso es que existen y que ocurren con más frecuencia de la que se piensa.

¿Pero por qué incidir en proteger el capital? Ortiz lo ilustró con un ejemplo. Imagine que con una inversión inicial de 10.000 euros genera al mes una rentabilidad del 48 por ciento. Habrá ganado 4.833 euros. Al siguiente mes no ganó, sino que sufrió un 'drawdown' (caída) del 30 por ciento. Es un caso real y propio en el que había decidido retirar los beneficios anteriormente. De no llegar a hacerlo, esa caída habría sido sobre 15.000 euros, con lo que habría perdido casi toda su ganancia de golpe. Solo habría mantenido 360 euros. Pero como fue una pérdida sobre el capital inicial, el balance neto fue de 1.800 euros, un 18 por ciento. Es como poner un 'stop loss' a su cuenta en base a un sistema de retirada de capital.

¿Cómo organizarse?

La clave del éxito del modelo que propone Ortiz es la constancia. «Hay que tener un sistema de reglas fijo», explicó. Tenerlo por escrito, en formato Excel, y cumplir. Tanto en los momentos de caída como de subida. ¿No se lo cree? Ortiz propone probarlo durante un tiempo. Dividir el capital en dos cuentas. En una operar sin retirada de dinero y en la otra liquide los intereses mes a mes si es trader o trimestralmente si invierte en bolsa (para no perder el beneficio de los dividendos). El tiempo, ve Ortiz, le dará la razón a él.

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