Claves para pedir un préstamo rápido
Es posible que, en algún momento dado, te hayas visto en la necesidad de cubrir un gasto inesperado y no[…]
Es posible que, en algún momento dado, te hayas visto en la necesidad de cubrir un gasto inesperado y no hayas contado con el efectivo necesario ni con las habituales alternativas de financiación. Multas de tráfico, averías en el domicilio o en tu vehículo que requieren de una urgente reparación son los algunos de los ejemplos más habituales. En esos casos, pedir un préstamo rápido puede ayudarte a salir adelante.
Ahora bien, no todos los créditos rápidos son iguales. Por ese motivo, es conveniente que conozcas una serie de claves fundamentales, con las que asegurarte de que escoges adecuadamente.
Compara los préstamos rápidos con la TAE
La financiación urgente se caracterizan por establecer intereses más elevados de lo habitual. Éste es el factor que se utiliza para compensar las facilidades que se ofrecen a la hora de obtenerlo. En cualquier caso, incluso entre los distintos créditos existen horquillas de intereses considerablemente distintas, por ello es importante comparar varios préstamos rápidos antes de elegir uno.
A menudo, estos productos se promocionan publicando cuotas mensuales bastante reducidas. Eso genera la impresión de que el préstamo es muy conveniente, al menos desde el punto de vista de la facilidad para hacer frente al pago de una pequeña cantidad cada mes. Sin embargo, si no prestamos atención a los intereses del préstamo, podríamos terminar pagando unas cantidades muy elevadas con el paso del tiempo. La cuota mensual que paguemos no ha de ser el principal criterio a la hora de elegir un crédito rápido.
Por lo tanto, no escojas un préstamo urgente hasta conocer realmente cuál es la TAE que le corresponde, y puedas compararla con la de otros créditos. La TAE (Tasa Anual Equivalente) representa los intereses que habríamos de pagar al año sobre la cantidad solicitada, e incluye cualquier tipo de comisión que la concesión del préstamo pueda acarrear. Habitualmente, los créditos rápidos no suelen establecer comisiones, pero tampoco dan muchas facilidades para descubrir la TAE que cobran.
Esto, por supuesto, no se aplica a lo que se conoce como minicréditos, los cuales tienen periodos de devolución de apenas 30 días. Por regla general, son devueltos en un único pago y, como veremos en seguida, no es conveniente dejar de pagar, ya que los intereses generados por la demora se multiplican de forma exponencial.
Solicita única y exclusivamente la cantidad que necesitas
Los préstamos rápidos deberían utilizarse únicamente en momentos puntuales; nunca de forma habitual ni para sufragar los gastos de nuestro día a día, pues los intereses que se habrían de pagar terminarían por asfixiarnos.
Por muy tentador que pueda resultar, jamás solicites más dinero del que exactamente necesitas para "salir del apuro", pues todo lo que pidas de más, tendrás que devolverlo a un interés muy alto. Es necesario, por tanto, que calcules en detalle previamente la cantidad de dinero que vas a solicitar a través de un crédito urgente.
Asegúrate de que vas a poder hacer frente a los pagos en el plazo acordado
Uno de los grandes errores cometidos por las personas que contratan un préstamo rápido es no hacer una correcta estimación de su capacidad para hacer frente a los pagos futuros. En lugar de utilizarlo como una herramienta para solventar un problema de liquidez temporal, recurren a él como medida desesperada para poder pagar algún tipo de deuda o gasto inaplazable, pero sin tener suficientes garantías de que vayan a poder devolver el préstamo a tiempo. Se trata de una decisión muy equivocada, pues tan sólo postergará y agravará el problema de solvencia.
Si no estás seguro de si contarás con la liquidez necesaria para hacer frente a tus obligaciones, evita solicitar un préstamo rápido. Las penalizaciones en las que incurrirás por la demora en las cuotas suponen tal incremento de los intereses, que tu problema de liquidez se agravará de forma muy sustancial y muy rápidamente.
Asegúrate de cumplir con los requisitos básicos antes de iniciar la solicitud del crédito
Una gran parte de las solicitudes de préstamos rápidos son denegadas porque los solicitantes no cumplen con las condiciones básicas. Sería una pérdida de tu valioso tiempo iniciar unos trámites si ni si quiera cumples con dichos requisitos.
- Ser mayor de edad: Este tipo de productos están sólo disponibles a los mayores de edad. En algunos casos se exige superar los 21 años.
- Ser residente en España.
- Contar con ingresos estables: Muchas de las empresas de créditos rápidos solicitan contar con nómina, pensión u otra fuente de ingresos regular.
- Titularidad de una cuenta corriente: El préstamo será depositado en una cuenta corriente de la que debes ser titular. Además, por regla general, dicha cuenta debe haber sido abierta en España.
- Si figuras en los registros de morosos, el listado de préstamos disponibles se reduce: Lo más habitual es que si se figura en el RAI o ASNEF, no se pueda acceder a un crédito express. No obstante, existen algunas reducidas opciones en las que sí es posible. Si ese es tu caso, no tiene sentido que hagas una solicitud en una entidad que excluye expresamente a las personas que figuran en este tipo de registros.
Sólo cuando ya te hayas asegurado de que conoces y has cubierto todos los factores que te hemos indicado, es cuando puedes comenzar a buscar y solicitar un préstamo rápido, con las suficientes garantías de que va a permitirte encontrar una solución a un problema temporal, en lugar de convertirse en un nuevo motivo de preocupación y dificultad económica.