Cifuentes creará una tarjeta «monedero» de transportes este año

En materia de Transportes, el Gobierno de Cristina Cifuentes vuela. A la medida estrella del Abono Joven con una tarifa plana de 20 euros hasta los 26 años ?a la que se han acogido ya más de 600.000 madrileños, rebasando las previsiones iniciales del medio millón?, la Consejería que dirige Pedro Rollán trabaja en otra iniciativa que hará «mucho más cómodo» el uso del transporte público al ciudadano sin abono mensual. Según confirmó Rollán a ABC, la Comunidad de Madrid pondrá en circulación antes de que finalice el año una tarjeta «sin contacto» o «inteligente», que permitirá recargar los títulos sencillos o bonos de diez viajes, sustituyendo al mítico billete de papel rosa. Será, en todo caso, una transición paulatina. «La tendencia es que de manera progresiva se migre de un sistema a otro. El objetivo es facilitar al viajero del transporte público que, en lugar de ir a la máquina expendedora, acumule su saldo con la nueva tarjeta inteligente», asegura Rollán, exalcalde de Torrejón de Ardoz.

Este formato «monedero», según la jerga coloquial, podrá ser usado por cualquier viajero de Metro o EMT. Sólo tendrá carácter intransferible en el supuesto en que el titular obtenga bonificaciones en las tarifas sencillas o de diez viajes, como es el caso de las familias numerosas o los discapacitados. En ese caso, la tarjeta recargable incluirá una fotografía del titular y sus datos básicos ?nombre y apellidos y el número del DNI, por ejemplo?, para evitar que pueda ser utilizada por terceros fraudulentamente.

La futura tarjeta está pensada para los usuarios ocasionales o que no disponen de abono mensual (2,7 millones de titulares), según remarcan desde la Consejería, que ofrecen cifras concretas: de los 4,8 millones de desplazamientos diarios en la red de transporte público de la Comunidad, el 73% de los viajeros posee un abono de 30 días, el 18% viaja con un bono de diez, mientras que el 9% suele transitar con uno sencillo, más caro.

4 euros de depósito

Este nuevo «carné», que ya usan otras ciudades europeas, como Londres y Lisboa, o ciudades españolas como Barcelona, Sevilla y Bilbao, tendrá un precio inicial de cuatro euros a modo de depósito. Será reembolsado si se devuelve, como puede ser el caso del visitante de fuera de Madrid. Una vez adquirida, el usuario decide cuántos billetes recarga. Las tarifas se mantienen: 1,50 euros en el caso del título sencillo, ampliable hasta los 2 euros según el número de estaciones que incluya el desplazamiento. O serán 12,20 euros si se opta por recargar el bono de diez viajes. Al mantenerse los precios, el impacto económico de su implantación no es significativo, según el consejero. «Los ingresos del Consorcio no cambian. Se sustituye el soporte, del papel a la tarjeta», apunta Rollán, que señala que «el depósito de 4 euros cubre el coste en sí de la tarjeta». Los gastos de programación del «software» que irá en el «microchip» están incluidos en los gastos generales del Consorcio Regional de Transportes, indican desde su equipo.

La previsión es que se pondrán en circulación entre 200.000 y 400.000 tarjetas «inteligentes». «Se hará antes de que acabe el año», insiste Rollán.

El PSOE lo propone hoy

Precisamente, la Asamblea debate en su sesión plenaria de hoy una moción del PSOE con varias propuestas en materia de Transporte, incluida la petición de que Madrid instaure esta tarjeta «sin contacto anónima y con saldo recargable» para sustituir los billetes sencillos y de 10 viajes. El promotor de esta iniciativa, Daniel Viondi, defenderá que la Comunidad se «homologue a las grandes regiones metropolitanas europeas, donde el viaje se tarifa a partir del tiempo de uso, y no de los medios de transporte utilizados». Lo que proponen los socialistas es que la futura tarjeta tenga «carácter integrado», es decir, que el usuario pueda hacer transbordos ?entre metro, EMT y Cercanías? y no pague si cambia de uno a otro.

El Gobierno, sin embargo, descarta la variante temporal: «se estarían discriminando a los viajeros que necesitan más tiempo para desplazarse», replica Rollán. El Ejecutivo tampoco conempla el billete «intermodal», por más que la oposición sacara adelante en diciembre una propuesta para implantarlo en la región. «Con la nueva tarjeta monedero se descontará por cada viaje si se cambia entre el metro y el autobús», insiste el consejero.

El PSOE también solicitará hoy que se extienda el abono infantil gratuito desde los 7 años hasta los 14. Además, exigirá al Gobierno que cree un «abono social», con descuentos de hasta el 80%, para los parados con un subsidio inferior al salario mínimo interprofesional. También para los desempleados de larga duración que no reciban prestación, para los que pide la tarifa plana de 10 euros, que Cifuentes otorgó a los inscritos en el programa de búsqueda activa de empleo. El PSOE cree que el número de beneficiados en ese caso es testimonial, inferior a 3.000.

Por último, el PSOE defiende la simplificación en tres de las seis actuales zonas tarifarias ?A, B1, B2, B3, C1 y C2?. Pide que el coste de las zonas B2 y B3 pase a costar lo mismo que el de B1 y el C2 se equipare al C1. Esta propuesta tendría un «coste asumible» de 10 millones de euros, según el PSOE, que pedirá al Gobierno que renegocie las concesiones de transporte en las tres líneas de metro ligero.










Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.