Austeridad contra estímulo
Este debate continúa ignorando el hecho de que la economía mundial continúa desacelerándose
"Puedes evitar la realidad, pero no puedes evitar las consecuencias de evitar la realidad". Ayn Rand. Filósofa y escritora estadounidense.
El debate sobre la austeridad frente al estímulo continúa ignorando el hecho de que la economía mundial continúa desacelerándose por lo que el FMI ha vuelto a rebajar las estimaciones de crecimiento tanto para Estados Unidos como para la gran mayoría del resto del mundo.
Estados Unidos está llevando a cabo lo que muchos dirían que es una expansión fiscal y monetaria imprudente mientras que Europa va en la dirección opuesta, aunque esto tampoco está produciendo mucho crecimiento. Me acercaré a la política de Estados Unidos para decir que la actual política de estímulos peca de ser demasiado poca y demasiado tarde. El FMI ha rebajado las previsiones de crecimiento hasta colocarlas por debajo del 2% debido a las subidas de impuestos y a la ralentización del crecimiento. Christine Lagarde, incluso teme que los recortes presupuestarios puedan ser "demasiado agresivos en el corto plazo".
En Europa persisten las quejas por las que tenemos que abandonar las políticas de austeridad en las economías de Italia, España y Grecia, ya que el PIB continúa reduciéndose mientras la deuda continúa aumentando. Lo único que ha logrado esta austeridad es que los Gobiernos han tenido que refinanciar la deuda antigua y añadir nueva deuda a un mayor tipo de interés. Este también es un motivo de preocupación en Estados Unidos puesto que ha significado que muchas de las economías europeas hayan entrado en recesión de nuevo y significaría una segunda recaída en la recesión en Estados Unidos en la medida que Europa repercute negativamente en Estados Unidos, ya que la UE es el mayor socio comercial de Estados Unidos. Me parece que en lugar de ser una opción política, la austeridad es una consecuencia de políticas fracasadas. En una zona con tipos de cambio fijo como es el euro, los desequilibrios fiscales tienen que ser corregidos por el sistema nacional para que siga siendo viable. Durante tres años, el euro se ha visto atrapado en una crisis existencial y que no da ninguna señal de mejoría. La canciller alemana, Angela Merkel ha repetido en varias ocasiones que "si el euro fracasa, Europa fracasa y no podemos permitirnos que esto ocurra". Hasta el momento la acción correctiva o es errónea o cuanto menos inadecuada.
Muchos quieren que el presidente del BCE, Mario Draghi rescate a las entidades que han prestado dinero a bancos en apuros. El académico de Harvard y miembro del consejo del BCE, Lorenzo Bini Smaghi, señaló que "la austeridad es el resultado de las decisiones democráticas de los países que esperan hasta el último minuto antes de actuar, bajo la presión de los mercados y principalmente mediante el aumento de los impuestos en lugar de aplicar las esperadas reformas a largo plazo". Los desequilibrios de los pagos e ingresos y por lo tanto el déficit fiscal son los únicos que han causado la austeridad y el dolor que se está viviendo en Chipre, Grecia, Italia, España y Portugal. Y con una posible devaluación de la moneda inhabilitada, la elección está entre la salida de la zona euro y la imposición de la austeridad.
El economista estadounidense Paul Krugman afirma que la austeridad no funciona y que sus partidarios están equivocados y deliran. Los partidarios de la austeridad se fijan en el éxito de Letonia y dicen que con la continuidad del rigor también puede funcionar en los países periféricos de la zona euro. Después de soportar una crisis financiera en el año 2008, Letonia recortó salarios e impuso una enorme contracción presupuestaria que contribuyó a un brutal descenso del PIB del 18%. Pero la fuerte medicina hizo su trabajo y el resultado fue un rápido giro y el PIB ya creció un 5,5% en el 2011 y ahora este país de la UE espera unirse a la eurozona de los 17 miembros el año que viene.
Si comparamos con Estados Unidos, las cosas van bien, por lo menos según los medios de comunicación. Cada vez más analistas predicen un mayor crecimiento a pesar de la contracción fiscal y la estimación del PIB para el primer trimestre es del 3%, muy por encima de la previsión del FMI y el jefe de Pimco, Bill Gross, espera que dicho crecimiento se mantenga a lo largo de todo el año en su conjunto. Mientras tanto, Warren Buffett predijo hace un año que la economía de Estados Unidos es constante y de mejora muy lenta. Sin embargo, alguien debería preguntarle por qué entonces está vendiendo sus acciones si piensa que realmente hay crecimiento, aunque sea poco.
Las ventas de automóviles han llegado a un máximo de cuatro años, el mercado de la vivienda supuestamente ha tocado fondo y se está acelerando y el precio de las acciones sigue alcanzado nuevos máximos históricos. Por desgracia, el desafío para Estados Unidos es poner en marcha un plan a medio y largo plazo para poder reducir el déficit pero no parece que nadie quiera discutir el tema. A diferencia de la periferia de Europa, Estados Unidos tiene la ventaja de que su moneda es la reserva monetaria del mundo pero ese hecho también viene generando desde hace una década un cierto descontento:
Evidentemente, el resto del mundo está expresando su descontento con la política fiscal de EE.UU. y abandonan el dólar, aunque lentamente.
Con la excepción de Buffett, Soros y Paulson, la gente ha buscado al Dow Jones como un puerto para pasar la tormenta a pesar de los problemas en la UE y Estados Unidos:
Pero recientemente estamos viendo un poco de debilidad puesto que cada vez que la tendencia que muestra este gráfico se ha puesto en peligro, siempre ha habido alguien que acude al rescate, al menos hasta ahora.
Los bancos llevan la economía y si quieres crecimiento, deben subir pero sospecho que no lo harán. Luego tenemos la ruptura del DJ Transportes junto con las ventas de los insiders, miren por ejemplo que hábil un vicepresidente de Apple deshaciéndose de sus acciones 24 horas antes de desplomarse estos días.

