Así coló la CAM cuotas participativas a sus «clientes de confianza»

La Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) adiestró a los directores de sucursal para que colocasen las cuotas participativas a los clientes «de confianza». Es decir, eran los empleados de la caja los que buscaban a los compradores de esta especie de acciones (que con la venta al Sabadell pasaron a valer «cero euros») y no al revés.

Así se desprende de la documentación en poder de la Plataforma de afectados CAM y que ha sido incorporada a la causa, según ha explicado a ABC el portavoz de la citada plataforma, Carlos Pena. En el documento, enviado a los directores de sucursal, se ofrece a los empleados una serie de consignas para despertar el interés de los ahorradores a través de una llamada telefónica.

La Audiencia Nacional ha acumulado la causa que se sigue contra la extinta caja de ahorros alicantina por la comercialización de estas cuotas a la pieza principal, en la que está imputada toda su cúpula por esconder la real situación de la caja en beneficio propio y cobrar indebidamente 47,3 millones en retribuciones.

El citado documento se titula «Fase I Fase Previa: Plan A "clientes conocidos/de confianza"». En él se indica que, en la «entradilla telefónica», el director de la sucursal (que habría contactado con un impositor que lo conocía personalmente) tenía que anunciarle: «Te llamaba para contarte que tengo una oportunidad exclusiva para nuestros mejores clientes y que te puedo ofrecer a ti».

Argumentario remitido por la dirección de la caja a sus empleados
Argumentario remitido por la dirección de la caja a sus empleados- ABC

Una vez lanzado en anzuelo, la «acción comercial», como la define el documento, consistía en indicar al cliente que «vamos a ser los primeros en lanzar cuotas participativas» (en realidad, fueron los únicos), «y estamos muy contentos porque es una oportunidad magnífica para los clientes». A continuación, se enfatizaba que «quería que fueras de los primeros en saberlo porque el producto está muy bien y parece que la demanda será alta».

Se calcula que la CAM comercializó cuotas por valor de 300 millones de euros, según las plataformas de afectados y los bufetes de abogados que las representan, y que ya han comenzado a ganar sentencias que obligan a devolver la inversión, tal como ha informado ABC.

En el argumentario facilitado a los directores de oficina se explica cómo rematar la venta. «Te adelanto que tenemos un depósito al 6% que puedes contatar y que luego servirá para que el importe depositado se convierta en cuotas participativas». Antes de despedirse de su interlocutor, el empleado de la CAM tenía que intentar atraerlo a la sucursal: «Me gustaría que te pasaras por la oficina para poder explicarte las ventajas con más detenimiento». La palabra «ventajas» está escrita en mayúsculas en el documento.

Unos 70 afectados por las cuotas de Alicante han acudido este jueves al pleno del Ayuntamiento, donde se ha votado una moción institucional de apoyo al colectivo. La moción, que reclama al Banco Sabadell (que adquirió la CAM por un euro tras ser rescatada por el Estado a través del FROB) que se haga cargo de las reclamaciones, ha salido adelante con el grupo a favor de todos los grupos excepto el PP, que se ha abstenido.










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