Aragón obliga, por ley, a que los prostíbulos graben a su clientela

Desde el próximo mes de junio, los prostíbulos aragoneses ubicados en establecimientos legalmente abiertos al público en locales con un aforo superior a 150 personas deberán tener, obligatoriamente, cámaras de video con las que grabar a su clientela.

Así se desprende de un nuevo decreto que acaba de dictar el Gobierno aragonés para regular locales recreativos y de espectáculos. En él no se cita expresamente el caso de los clubs de alterne, pero en la práctica pasan a quedar englobados en esta normativa a todos los efectos. En ella se habla, además de discotecas, bares y pubs, de «güisquerías» y «clubs».

Estas dos últimas categorías tienen un tratamiento especial en esta norma, puesto que -por ejemplo- se especifica que a esos locales nunca podrán entrar menores de edad, ni siquiera acompañados por sus padres o tutores legales. Sí se permite el acceso de los menores de edad al resto de establecimientos o de espacios temporales de espectáculos: si tienen al menos 16 años, podrán entrar solos en esos recintos; si tienen menos de 16 años, podrán hacerlo acompañados de sus padres o tutores legales.

Además, hay que tener en cuenta que en la práctica actual los clubs de alterne suelen adoptar formas legales de apertura de los establecimientos catalogándolos a menudo como bares especiales.

El caso es que todo aquel local abierto al público en Aragón con licencia y en el que se ejerza la prostitución pasa a estar incluido en este nuevo decreto. Y en él se obliga, entre otras cosas, a instalar sistemas de videograbación en todo establecimiento con un aforo de más de 150 personas -o de más de 100 si el local está en una «zona saturada», es decir, en un área de un municipio que la haya catalogado como tal por tener una gran concentración de bares, discotecas o similares-.

En todos esos casos, los establecimientos -prostíbulos incluidos- deberán tener videocámaras con las que captar imágenes -y audio si están preparadas para ello- del interior del local y de sus accesos. El decreto deja claro que dichas cámanas solo captarán imágenes del interior y de las puertas, nunca de la calle.

Además, deberán disponer de sistema automático de control de aforo, de al menos un encargado del servicio de admisión y también, como mínimo, un agente de seguridad privada en el interior del local.

Este decreto que acaba de dictar el Gobierno aragonés con la firma de su presidente, el socialista Javier Lambán, entrará en vigor dentro de un mes. Es decir, en los últimos días del mes de mayo, por lo que su contenido será de obligado cumplimiento a todos los efectos desde ese momento.

Seguridad reforzada en los espectáculos

El decreto en cuestión regula con carácter general las medidas de seguridad, aforo y acceso que ha de cumplir en Aragón todo bar con música, discoteca, sala de fiesta, pub o güisquería, así como los recintos que se abran temporalmente -caso de locales de peñas festivas o recintos habilitados momentáneamente para conciertos o espectáculos públicos-.

Entre otros detalles, esta nueva normativa obliga a todo local recreativo o recinto temporal de espectáculos a cumplir con medidas reforzadas de seguridad. Por ejemplo, todo establecimiento de ese tipo con un aforo superior a 500 personas deberá contar con un desfibrilador para atender casos de paradas cardíacas. Además, los de aforo superior a mil personas deberán disponer, mientras dure el espectáculo, de un espacio dedicado específicamente a enfermería o primeros auxilios, requisito que puede sustituirse por la contratación de ambulancias de soporte vital básico.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.