UGT pide oficinas de empleo juvenil estatales y regular las prácticas no laborales
Su cantera, RUGE, también reclama al Gobierno que "aproveche mejor" las ayudas de la UE al programa de garantía juvenil y que se revise el contrato de formación
La organización juvenil de UGT quiere aprovechar la llegada de un nuevo Gobierno para ser más visible en sus pocas semanas de vida. Por eso este domingo publicó un comunicado para emplazarle a que sitúe el paro juvenil como una de las prioridades del Ministerio de Trabajo, impulsando un plan de empleo específico para este colectivo que, además de «urgente», sea «lógico y estructurado».
Denominada como Revolución Ugetista (RUGE), la cantera de la central socialista demanda que se reactive la garantía juvenil, un programa financiado por la UE desde 2014 para insertar a este colectivo en el mercado laboral y mejorar su formación. Pero de los 1,1 millones de jóvenes inscritos hasta marzo, solo un 43% ha encontrado empleo.
Desde RUGE lo tachan de «desastre» y piden que se «aprovechen mejor» las ayudas de Bruselas. Asimismo, reclaman que haya oficinas de empleo juvenil estatales, que se mejore su cualificación profesional y que se regulen las prácticas no laborales. Eso, además de revisar el contrato de formación y aprendizaje, que el Ministerio estudia derogar porque en última instancia está aportando «precariedad».
«Hay muy pocos contratos de esta modalidad», argumentó esta semana la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, quien abundó en que «no está funcionando como mecanismo de fomento de empleo entre los jóvenes», afirmó apuntando a una liquidación. Fue una de las apuestas del anterior Gobierno para luchar contra el desempleo juvenil, que llegó a afectar al 55% de los menores de 25 años en 2013.
Con el reformado contrato de formación de 2012, el empresario se beneficiaba de una exención en las cotizaciones, así como una bonificación de hasta 1.500 euros anuales durante los tres años posteriores a convertir a ese trabajador en fijo. Pero en el Ministerio de Trabajo entienden que «no está impulsando lo que se pretendía». Por eso analizarán qué «medidas de reforma» se pueden adoptar para conseguir ese reto.