LAB acusa al G. Vasco de "poner dinero público en manos privadas sin control"
La secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha opinado hoy que el Gobierno Vasco es "corresponsable" de la difícil situación[…]
La secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha opinado hoy que el Gobierno Vasco es "corresponsable" de la difícil situación que atraviesan varias empresas en Euskadi por "poner dinero público en manos privadas sin ningún tipo de control" y por su "falta de política industrial".
Aranburu ha dicho, en una entrevista en Onda Vasca recogida por EFE, que "sería decir demasiado" que el ejecutivo autonómico es "el único responsable, pero sí es corresponsable de la situación" que atraviesan varias empresas en Euskadi porque, a su juicio, "se podía se podía prever".
Tras recordar que en los últimos años también se han cerrado empresas, la líder de LAB ha denunciado que "lo que no se puede hacer es poner dinero público en manos privadas sin ningún tipo de control" y ha agregado que las dificultades que atraviesan ahora varias compañías son "consecuencia" de "una política neoliberal basada en dejar hacer al mercado".
Aranburu ha rechazado que "la gran empresa se beneficie de la política de subvenciones que aplica el Gobierno Vasco cuando el 90 % son pymes", así como que se ponga "dinero público en manos de multinacionales o fondos de inversión" porque "se está descapitalizando el país y, a cambio, no se exige ningún plan de viabilidad, de futuro o de mantenimiento de empleo".
A su juicio, el ejecutivo autonómico debe "controlar para qué y a dónde va ese dinero público", y eso "es una decisión política, de ponerle límites al capital, que no se quiere adoptar".
Respecto a las relaciones laborales, la secretaria general e LAB ha destacado que "se están precarizando sin límite" pues "no hay un sistema de protección social eficaz, que pueda paliar la situación del mercado laboral ante los recortes".
"Se presenta una situación complicada para la clase trabajadora y a los sindicatos se nos quiere dejar sin instrumentos para la defensa colectiva", ha considerado Aranburu, quien ha agregado que todo ello les ha llevado a "asumir que la confrontación es la única vía".
Ha reconocido que se trata de "una vía difícil" porque no puede negar que "cuesta activar a la clase trabajadora" debido a su "división" y al "sirimiri" que hace que "poco a poco" esté calando "la sensación de que no hay alternativa".
De ahí que haya que "repensar la acción sindical" y "reagrupar ese sujeto de clase que está totalmente dividido", ha concluido.
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