Empresas medianas españolas se dejan 14.500 millones por falta de talento
Las empresas medianas españolas podrían perder más de 14.500 millones de euros al año en ingresos, en torno al 1,3[…]
Las empresas medianas españolas podrían perder más de 14.500 millones de euros al año en ingresos, en torno al 1,3 % de PIB, por la escasez de talento, según se desprende de un estudio elaborado por PwC.
En el caso de la Unión Europea, esta deficiencia puede estar costando a las medianas empresas unos 323.700 millones de euros en ingresos al año o, lo que es igual, el 2 % del PIB de la UE de 31 países (incluyendo Noruega, Suiza y Turquía),
El estudio estima por ejemplo que, en Alemania, la pérdida es de 64.600 millones (2,2 % del PIB); en el Reino Unido de 39.300 millones (1,7% el PIB) y en Francia de 30.400 millones de euros (1,4 % del PIB).
La escasez de talento se produce en un momento de clara recuperación del empleo en la Unión Europea, donde la tasa de paro ha caído hasta el 7,1 % (febrero de 2018).
Según el estudio, esta circunstancia tiene que ver con las dificultades para encontrar entre los más jóvenes a personas con la preparación adecuada, especialmente en el ámbito de la digitalización y de las nuevas tecnologías, para satisfacer las nuevas necesidades de las empresas.
Además, la disponibilidad de profesionales cualificados está relacionada con factores como el libre movimiento de trabajadores y con cómo están diseñados los sistemas educativos en los países de la UE.
El incremento de la burocracia, del papeleo y de la regulación en sus mercados domésticos es una preocupación para el 43 % de los entrevistados españoles, que lo ven como una de las principales amenazas para el negocio.
Pese a ello, en España, el 60 % de las compañías tiene previsto incrementar sus inversiones en los próximos doce meses.
El informe advierte de que en materia de digitalización existen diferencias considerables entre las compañías medianas del norte de la UE, como Noruega, Holanda, Suiza y Austria, y las pertenecientes a los países centroeuropeos y del sur, donde hay una menor conciencia de la importancia de lo digital.