El sindicato francés CGT convoca una huelga contra la reforma laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT), el segundo mayor sindicato francés, anunció hoy que convocará para el próximo 12 de[…]
La Confederación General del Trabajo (CGT), el segundo mayor sindicato francés, anunció hoy que convocará para el próximo 12 de septiembre una huelga contra la reforma laboral que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quiere aprobar por decreto.
En un comunicado, la CGT denunció varias de las medidas que el Gobierno de Macron aspira a aprobar, entre ellas la promoción de los contratos por obra y servicios.
"El regreso de septiembre tiene que traducirse en la resistencia, el descontento y una voluntad de cambio en materia económica y social. Por ello, proponemos convertir el 12 de septiembre en una jornada de acción y de huelga en todas las empresas y servicios", apeló el sindicato.
La CGT explicó que adoptó esta decisión después de reunirse con el Gobierno de Macron, sin que éste "haya desvelado sus intenciones reales" acerca de la reforma de la ley del trabajo, que el presidente pretende llevar a cabo por la vía rápida gracias al recurso de un decreto que evite el debate parlamentario.
"En un documento de 15 páginas, la CGT ha puesto encima de la mesa proposiciones (...) Nadie podrá decir que hemos desertado a debatir", señaló el sindicato, que entre sus objetivos está el de demostrar que el desempleo no es culpa de los derechos laborales.
La central sindical lamentó haberse enterado de algunas de las medidas por filtraciones a la prensa.
"Le Monde" adelantó, la semana pasada, que el Gobierno de Macron quiere facilitar los contratos realizados por el tiempo que dure una determinada misión o servicio -una antigua demanda de la patronal- y los despidos en las filiales extranjeras que operen en Francia y justifiquen problemas económicos.
Por su parte, el rotativo "Libération" reveló hace tres semanas que la idea del nuevo Ejecutivo es fijar límites a las indemnizaciones por despido que pueden decidir los jueces, en caso de contencioso, y privilegiar que las negociaciones sobre salarios y horarios de trabajo se hagan a nivel de la empresa y no sectorial.
La última reforma laboral en Francia que llevó a cabo el anterior Ejecutivo socialista, en 2016, provocó multitudinarias protestas lideradas por algunos sindicatos.