El hijo de un opositor bareiní, en huelga de hambre en Londres
Ali Mushaima, hijo del líder opositor bareiní Hassan Mushaima, está en huelga de hambre frente a la embajada de Bahrein[…]
Ali Mushaima, hijo del líder opositor bareiní Hassan Mushaima, está en huelga de hambre frente a la embajada de Bahrein en Londres para pedir que su padre reciba el "tratamiento médico necesario" en prisión, declaró el joven a Efe.
"Creo que mi padre debe ser liberado, pero ahora mismo mi petición es muy básica: él necesita tener acceso a su tratamiento médico y a libros, así como recibir visitas por parte de su familia", demanda Mushaima en relación a su progenitor, de 70 años.
El político Hassan Mushaima, considerado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional (AI), fue arrestado y condenado a cadena perpetua en 2011 durante las protestas que tuvieron lugar en el marco de la Primavera Árabe.
Desde febrero del pasado año, a Mushaima, fundador y líder del opositor Movimiento Haq por la Libertad y la Democracia, se le ha impedido reunirse con sus seres queridos.
Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, su hijo decidió iniciar una huelga de hambre el pasado 1 de agosto para "lograr un cambio en su situación".
Desde entonces, según el testimonio del joven -afincado en Londres-, su padre habría perdido "hasta siete kilos".
"En mi noveno día de protesta le dieron su medicina, pero aún necesita que le sometan a diversas pruebas para asegurarse de que el cáncer que sufrió hace varios años no le vuelva", agregó el activista, quien aclaró que no ha tenido contacto alguno con ningún miembro del Gobierno de Bahrein.
No obstante, su huelga pacífica frente al edificio diplomático en Londres no ha sido bien recibida por el personal de la embajada.
El hijo de Mushaima aseguró haber sufrido un intento de agresión la madrugada del pasado domingo, cuando le arrojaron un "líquido espumoso" desde una de las ventanas de la legación bareiní.
"Hasta ahora, esa ha sido su respuesta, amenazarme con una sustancia que, en un primer momento, parecía ácido", explicó el joven frente a la fachada del edificio, ubicado en el barrio londinense de Knightsbridge, al oeste de Londres.
Como consecuencia del presunto ataque, el paraguas del activista bareiní -el cual estaba abierto en aquel momento- resultó agujereado, aunque a él no le alcanzó la sustancia.
"Quizá quieran que me vaya, pero eso no va a suceder", aseveró Mushaima, quien desea que su petición se extienda al resto de prisioneros de conciencia del país, dado que, según apostilló, "lo que están sufriendo es una clase de tortura".
Además de tener un papel clave en las Primaveras Árabes de 2011, el encarcelado Mushaima también fue una figura destacada durante el levantamiento de Bahrein de 1994 (conocido también como el levantamiento de la dignidad), emprendido con el objetivo de exigir reformas democráticas.
Tras el alzamiento, que se prolongó hasta el año 1999, el político fue uno de los fundadores de la Sociedad Islámica Nacional Al Wefaq, el principal partido de la oposición en Bahrein, creado en 2001.
En la actualidad, Mushaima continúa siendo el secretario general del Movimiento Haq por la Libertad y la Democracia, una organización política creada en 2005 y de la cual forman parte antiguos miembros de Al Wefaq, además de otros políticos contrarios al régimen.
"Mi padre padece enfermedades crónicas graves, como presión arterial alta, diabetes, gota e infección del tracto urinario. También tiene un linfoma en remisión. Por estos motivos, necesita tomar muchos fármacos diferentes al día: sin ellas, podría morir", declaró el activista, quien afirmó haber empezado a sufrir mareos a causa de la huelga de hambre.
"Mientras no exista otra manera de lograr que el caso de mi padre sea denunciado y resuelto, continuaré con la huelga de hambre tanto tiempo como sea necesario", sentenció el hijo del opositor bareiní.
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