UGT: La reforma laboral basa el crecimiento del empleo en inestabilidad

La reforma laboral ha implantado un patrón de crecimiento del empleo "basado en la inestabilidad y la devaluación de las condiciones de trabajo", según un informe elaborado por el sindicato UGT sobre nueve años de crisis y cinco años de reforma laboral.

El trabajo revela que casi uno de cada tres contratos realizados en Navarra durante el año pasado (el 29,2 %) tuvo una duración inferior a un día y prácticamente la mitad de todos los contratos registrados (el 47,6 %) no superaron un día de duración.

Uno de cada cuatro trabajadores (58.200) es temporal; un total de 45.400 personas, el 16,73 % de las ocupadas en la Comunidad, lo están a tiempo parcial, y el 47,8 % de ellas (21.690) trabajan a tiempo parcial involuntariamente.

Además, la parcialidad se ha incrementado entre los contratos indefinidos, situándose en un 13,8 % de los mismos, y en paralelo, ha crecido "vertiginosamente" el paro de larga duración, de forma que un 40,1 % de los desempleados lleva más de dos años en paro.

Tras destacar estos datos, en una nota la UGT concluye que la reforma laboral de 2012, de cuya aprobación el 10 de febrero se cumplen cinco años, "ha implantado un patrón de crecimiento del empleo basado en la inestabilidad y la devaluación de las condiciones de trabajo".

"El nuevo empleo es temporal y en buena parte a tiempo parcial, pero, a la vez, se está precarizando el empleo indefinido y, lo que todavía es más grave, el desempleo", indican.

De acuerdo con el informe, la recuperación del empleo es "escasa e inestable", de forma que aunque 2016 finalizó con 40.045 parados, 3.098 menos que en diciembre de 2015, fueron 18.470 más que a finales de 2007, por lo que el desempleo tendría que descender todavía un 50 % (alrededor de 20.000 personas) para recuperar los niveles del año previo a la irrupción de la crisis.

Además, la tendencia descendente del paro no da muestras de estabilidad, ya que en los últimos cinco meses del año pasado el desempleo aumentó en Navarra en 1.146 personas, y en enero se han sumado otras 1.197, hasta elevar la cifra a 41.242 parados.

En cuanto a la ocupación, en términos de afiliación a la Seguridad Social, en diciembre de 2016 se contabilizaron 261.697 cotizantes. Son 5.699 más que en el mismo mes del año anterior, pero 19.017 menos que los registrados antes de la crisis (2007).

Para UGT la reforma laboral de 2012 marca un "cambio de tendencia" en la destrucción de empleo que, a partir de ese momento, se centra básicamente en el empleo fijo.

Como consecuencia, la temporalidad ha crecido incesantemente entre el primer trimestre de 2013 y el último trimestre de 2016, pasando los asalariados con contrato temporal de 35.200 (un 17 % del total) a 58.200 (un 24,9 %).

En diciembre de 2016, solo un 5,21 % de los contratos suscritos tuvieron carácter indefinido, cinco puntos menos que antes de la crisis, cuando superaban el 10 %, "lo que evidencia que la reforma laboral no ha conseguido reducir la temporalidad, que era uno de los objetivos básicos con que la defendió e impuso el Gobierno del PP".

La temporalidad se ha visto acompañada de una "enorme y creciente" rotación de trabajadores, que es otra de las características del nuevo empleo temporal.

Por otro lado, la parcialidad se consolida como un elemento estructural más del mercado de trabajo, de forma que en diciembre pasado, el número de asalariados a tiempo parcial ascendía a 45.400 personas, de las que 21.690 (el 47,8 %) eran trabajadores a tiempo parcial involuntarios, es decir, por no poder trabajar a jornada completa, cifra que en el conjunto del año se eleva al 55 %.

Estos datos significan que el trabajo a tiempo parcial involuntario se ha multiplicado por dos veces y media desde 2007.

Una característica añadida es la feminización del trabajo a tiempo parcial, que alcanza a 35.600 mujeres, lo que significa el 78,4 % del total de personas ocupadas a tiempo parcial.

A la vista de estos datos, el Secretario General de la UGT, Jesús Santos, considera "necesaria y urgente" la derogación de la reforma laboral, que ha creado en Navarra 18.000 empleos precarios, tras la destrucción de 37.000 empleos estables y con derechos.

Por tanto, "solo se ha recuperado la mitad del empleo destruido y en unas condiciones deplorables, sobre las que no es posible sostener un modelo de sociedad del bienestar, con unos estándares mínimos de calidad".

Santos aboga por "recuperar el equilibrio en las relaciones laborales, roto por la reforma laboral, ya que la situación actual es insostenible, injusta e impropia de una Comunidad desarrollada" y por "acometer una revisión completa de las política actuales, con el objetivo de lograr un mayor grado de progreso económico y social para la mayoría de la población, así como más riqueza y un mejor reparto de la misma".

"Un primer paso, a la vez que un reto fundamental, -concluye el Secretario General de la UGT-, va a ser la negociación del nuevo Plan de Empleo de Navarra, cuyo objetivo básico tiene que ser revertir esta situación de degradación laboral y empobrecimiento social".

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