El 28% de los potenciales compradores aplaza la compra de vivienda por falta de capacidad de ahorro

Alfa Inmobiliaria advierte de que el principal obstáculo para acceder a una vivienda ya no es la cuota hipotecaria, sino la capacidad para reunir la entrada y los gastos asociados a la compra. Adquirir una vivienda de 300.000 euros requiere disponer de casi 90.000 euros entre aportación inicial, impuestos, gastos de notaría, registro y gestoría, tasación y otros costes

El acceso a la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones económicas de los españoles. Sin embargo, más allá de la evolución de los precios o de las condiciones hipotecarias, existe un factor que se está consolidando como el verdadero cuello de botella para miles de familias: la dificultad para reunir el ahorro previo necesario para comprar una vivienda.

Según un estudio de la cadena Alfa Inmobiliaria, el 28% de los potenciales compradores que llegan a sus oficinas terminan aplazando la compra de una vivienda por no disponer del ahorro suficiente para afrontar la operación.

"Estamos observando un cambio importante en el perfil de las personas que buscan comprar vivienda. Cada vez es más frecuente encontrar compradores con ingresos estables y capacidad para asumir una hipoteca, pero que no logran reunir el capital inicial exigido para acceder a la financiación", explica Antonio Pérez de la Torre, director general de Alfa Inmobiliaria.

En España, las entidades financieras suelen financiar hasta el 80% del valor de compraventa o tasación del inmueble. Esto obliga al comprador a aportar el 20% restante con recursos propios. A ello hay que añadir impuestos, gastos de notaría, registro, gestoría, tasación y otros costes inherentes a la operación, que elevan el desembolso inicial necesario hasta situarlo habitualmente entre el 25% y el 30% del precio de la vivienda.

En términos prácticos, la compra de una vivienda valorada en 300.000 euros puede exigir disponer previamente de cerca de 90.000 euros. Para muchos hogares, reunir esta cantidad supone varios años de ahorro continuado, especialmente en un contexto marcado por el aumento del coste de la vida y el encarecimiento de la vivienda en gran parte del territorio nacional.

Desde Alfa Inmobiliaria señalan que esta situación está alterando los tiempos de acceso a la propiedad y retrasando la edad de compra de la primera vivienda. Además, genera una paradoja cada vez más habitual en el mercado residencial: compradores financieramente solventes que, pese a poder asumir una cuota hipotecaria mensual, quedan excluidos del mercado por no alcanzar el nivel de ahorro exigido.

"Tradicionalmente el debate sobre la vivienda se ha centrado en el precio de los inmuebles o en las condiciones de las hipotecas. Sin embargo, el principal filtro de acceso se está produciendo antes incluso de solicitar el préstamo. La verdadera barrera para una parte importante de la demanda es reunir la entrada y los gastos asociados a la operación", añade Pérez de la Torre.

La situación afecta especialmente a los jóvenes y a quienes afrontan la compra de su primera vivienda. Según explican desde la compañía, la necesidad de acumular decenas de miles de euros antes de formalizar la operación está retrasando decisiones vitales y aumentando la dependencia de mecanismos de apoyo familiar.

De hecho, la ayuda de padres y familiares mediante avales, donaciones o anticipos de herencia se ha convertido en un elemento cada vez más determinante para acceder a la propiedad.

"Cada vez observamos más operaciones en las que el apoyo familiar resulta decisivo. Esto provoca que el acceso a la vivienda dependa no solo de la capacidad económica del comprador, sino también del patrimonio acumulado por su entorno familiar, ampliando las diferencias entre quienes cuentan con ese respaldo y quienes no", señala el director general de Alfa Inmobiliaria.

La compañía advierte además de que el problema tiende a retroalimentarse. Mientras los compradores ahorran para reunir la entrada necesaria, los precios de la vivienda continúan creciendo en numerosos mercados, lo que incrementa a su vez la cantidad que deberán aportar en el futuro para completar la compra.

En opinión de Alfa Inmobiliaria, mejorar la accesibilidad a la vivienda exigirá actuar sobre varios frentes simultáneamente: incrementar la oferta residencial, facilitar fórmulas de financiación adaptadas a determinados perfiles de compradores y promover medidas que favorezcan la capacidad de ahorro de los hogares.

Acerca de Alfa Inmobiliaria
Los orígenes de Alfa Inmobiliaria se sitúan a principios de los 90, cuando un grupo de profesionales del sector inmobiliario se unió para desarrollar sistemas de trabajo conjunto de una red inmobiliaria, y así crearon sistemas de venta, captación, retribución para los comerciales, etc. Fruto de esta experiencia acumulada, se crea en 1996 Alfa Inmobiliaria, con el objetivo de crear una red inmobiliaria nacional.

Alfa Inmobiliaria se ha convertido en una de las principales franquicias del sector. Al cierre de mayo de 2026 contaba con 215 oficinas operativas. De estas, 85 operan en España —45 de ellas en Madrid— y otras 88 en México, además de las 46 de Bolivia. Cuenta con 30 años en el sector y está estructurada como una corporación de Servicios Inmobiliarios Integrales que ofrece a sus clientes una total garantía en las transacciones.

Finanzas.com no se responsabiliza de la veracidad ni exactitud de ésta ni de cualquier otra información relacionada
En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp