El CRL alerta de la posible poca calidad del empleo indefinido que se genera
El Consejo de Relaciones Laborales (CRL) del País Vasco ha alertado de que la tasa de temporalidad laboral sigue aumentando[…]
El Consejo de Relaciones Laborales (CRL) del País Vasco ha alertado de que la tasa de temporalidad laboral sigue aumentando en Euskadi, pese a que los contratos indefinidos crecen más que los temporales, lo que desvela "un problema estructural" que podría indicar que el empleo indefinido que se genera "no es de mucha calidad" en términos de estabilidad.
El presidente del CRL, Tomás Arrieta, ha alertado de esta posibilidad durante la presentación en Bilbao del informe del organismo socio-laboral sobre la situación económica y relaciones laborales de 2017 y de avance de 2018, cuyos datos reflejan una cierta reactivación de la negociación colectiva, aumento de las desigualdades salariales y un repunte significativo de la conflictividad laboral.
El trabajo refleja "luces y sombras" en el mercado laboral y entre los elementos "preocupantes", sitúa la tasa de temporalidad, que en 2017 creció un punto hasta el 28,5 % y en el primer semestre de 2018 otro punto, hasta el 29,5 %, pese a que crece más la contratación indefinida (un 11,9 % en 2017 y un 21,8 % en los seis primeros meses de 2018) que la temporal (2,8 % en 2017 y 3,4 % en la primera mitad del presente ejercicio).
Esta paradoja podría estar relacionada con el propio funcionamiento ordinario del mercado de trabajo, en el que se pierde empleo indefinido por jubilaciones sin que sea compensado con el que se genera, según Arrieta.
Otra hipótesis, según ha advertido, indicaría que la estabilidad del empleo indefinido que crea no es de mucha calidad y la relación laboral se extingue en un período relativamente corto.
El informe evidencia que el empleo no se recupera al ritmo del crecimiento económico y atribuye parte del descenso del paro a la evolución demográfica y al descenso de la población activa asociado a un proceso de envejecimiento de la población vasca.
"Los datos son preocupantes", ha dicho Arrieta, ya que entre 2008 y 2017 las personas en edad de trabajar (de 20 a 64 años) han disminuido en más de 80.000, mientras que los mayores de 65 años han crecido en más de 72.000. Las proyecciones indican que la población potencialmente activa caerá 10 puntos porcentuales entre 2000 y 2030.
En ese contexto, ha alertado del posible "escenario perturbador" que se podría generar en el caso de producirse un cierto desajuste entre las cualificaciones de los demandantes de empleo y las necesidades del mercado laboral, por lo que ha abogado por políticas de formación adecuadas para evitarlo.
Por otra parte, ha advertido de un incremento de la brecha y de las desigualdades entre las personas asalariadas al constatarse que las personas con menos retribuciones son las que más han acusado los efectos de la crisis. Frente a un incremento medio de salario del 5,8 % entre 2008 y 2016 en Euskadi, las personas con menos ingresos han registrado una disminución salarial del 5,3 %, según el informe.
Respecto a la negociación colectiva sectorial, el CRL ve una ligera reactivación de la misma. En la primera mitad de 2018 se han recuperado algunos convenios, descendiendo en 5 puntos porcentuales el colectivo de personas sin convenio (hasta un 15,3 %), en la primera disminución en este grupo desde que apareció este fenómeno por efecto de la reforma laboral.
Por su parte, la población trabajadora con su convenio vigente ha aumentado hasta un 37 % al cierre de la primera mitad de 2018 (este colectivo se situaba en un 33 % en el mismo período del año anterior).
Asimismo, se han reducido los tiempos de negociación hasta una media de 491 días (526 en 2016).
Respecto a los contenidos, se ha invertido la tendencia de los tres últimos años y los incrementos salariales medios pactados en Euskadi han vuelto a ser superiores a los acordados en el ámbito estatal (en el primer semestre de 2018 los han superado en un 2,09 %).
El CRL también evidencia la mayor aplicación de convenios estatales en Euskadi. Las personas cubiertas por ellos el año pasado aumentaron hasta 157.155, al sumarse 8.122 trabajadores respecto a finales de 2016.
La cobertura de los convenios sectoriales alcanza al 57,4 % de la personas, lo que supone que 143.221 trabajadores han perdido la cobertura sectorial desde 2012, pérdida que no se ha visto compensada por el incremento de 3 puntos de los convenios de empresa (éstos solo dan cobertura a 11.763 trabajadores más que en 2012). Para el presidente del CRL, el recorrido de los convenios de empresa "está casi agotado".
Sobre los cambios que prevé el nuevo Gobierno en el mercado laboral, Arrieta ha opinado, a título particular, que una reforma que "tocara" la ultractividad de los convenios, sin limitarla a un tiempo tasado por ley, "estaría bien orientada".
Sobre un eventual cambio que devuelva la prioridad al convenio sectorial sobre el de empresa en materia salarial, se ha mostrado partidario de que en las empresas se apliquen salarios inferiores a lo pactado en el ámbito sectorial cuando sea de manera negociada y justificada.
El informe del CRL también evidencia un aumento de la conflictividad laboral, especialmente en el sector servicios. En 2017 se perdieron 96.423 jornadas por huelgas, 38.266 más que el año anterior.
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