Los sindicatos vascos se disputan en las urnas gran parte de sus delegados
Los sindicatos vascos afrontan desde mediados de septiembre un período concentrado de elecciones sindicales, de más de siete meses, en[…]
Los sindicatos vascos afrontan desde mediados de septiembre un período concentrado de elecciones sindicales, de más de siete meses, en el que se renovará gran parte de su representación en los centros de trabajo.
A partir de otoño, miles de trabajadores vascos serán llamados a las urnas para renovar a más de la mitad de la representación sindical hasta el próximo mes de mayo, según datos de UGT.
Los datos aportados a Efe por CCOO cierran el período a finales de abril y concretan que hasta entonces se renovarán 7.190 delegados de un total de 17.420 representantes sindicales en el País Vasco, más del 40 % de la representación.
Se celebrarán comicios sindicales en empresas como Michelín, Bridgestone, Guardian Llodio, Mercedes, Arcelor, Vicrila, Kutxabank, BBVA, Caixabank, Telefónica o Renfe, entre otras.
En los próximos meses también serán llamados a las urnas los trabajadores dependientes de la Administración autónoma vasca, diputaciones forales, ayuntamientos y la Universidad del País Vasco.
El sindicato ELA afronta el proceso en Euskadi desde una posición claramente mayoritaria, con una representación superior al 40 %, que aspira a consolidar.
Este porcentaje es casi el doble del que tienen LAB y CCOO, que, con aproximadamente el 19 %, compiten por la segunda posición en el mapa sindical vasco, ahora ocupada por la central abertzale. Por detrás se sitúa UGT, con algo más del 10 %.
ELA afronta los comicios con "optimismo" y "la garantía del trabajo bien hecho", según ha indicado a Efe el responsable de Sindicalización de la central nacionalista, Joseba Villarreal.
"Ofrecemos un sindicato honrado y comprometido con la gente", con una acción sindical que apuesta por "la confrontación y la pelea en los centros de trabajo" y "muchos medios" como la "caja de resistencia" en apoyo a los trabajadores en huelga, ha señalado.
Entre los objetivos del sindicato, se encuentra lograr una mayor participación de las mujeres y de los trabajadores en situación precaria entre sus representantes.
LAB, por su parte, pretende "consolidar" el segundo puesto en el País Vasco y distanciarse de CCOO, para lo cual se presenta como un sindicato de "contrapoder socio-político", que defiende el derecho a decidir del pueblo vasco y está comprometido en la lucha por los derechos de los trabajadores.
El sindicato "es un instrumento en manos de la clase trabajadora", según ha indicado la responsable de Organización de la central abertzale, Izaskun García.
LAB espera incrementar en este período la presencia de mujeres y elevar la representación actual del 36 % que tiene el colectivo entre los delegados de la central.
En la disputa por la segunda posición en el mapa sindical se encuentra también CCOO, que aspira a recuperar el lugar que ha ocupado durante años.
"En el último año hemos estado peleando LAB y CCOO por la segunda posición en número de delegados, en una horquilla de más/menos 30 delegados", ha indicado a Efe el responsable de Organización de CCOO de Euskadi, Marcial Moreta.
CCOO, según ha indicado, quiere mejorar su "capacidad de incidir en los problemas de los trabajadores" para propiciar el "desbloqueo" de la negociación colectiva sectorial y recuperar derechos económicos y sociales.
La central pretende también promover una renovación generacional entre sus representantes en los centros de trabajo incrementando la presencia de jóvenes entre ellos, además de aumentar el número de mujeres delegadas.
UGT de Euskadi, por su parte, afronta el período con el objetivo de romper la tendencia a la baja de los últimos años y subir su representación por encima del 11 %.
Trabaja, además, por recuperar la segunda posición en Álava y trasladar a las elecciones sindicales el crecimiento "importante" de afiliación que logrado en los últimos dos años, según ha explicado a Efe el secretario general de UGT de Euskadi, Raúl Arza.
El sindicato, según ha dicho, tratará de convencer a los trabajadores de que "para que haya cambios en la negociación colectiva tan bloqueada en Euskadi tiene que haber cambios en el mapa sindical".
Según ha señalado, donde el peso de UGT es importante "casi el 100 % de los trabajadores tienen renovados sus convenios" mientras que, por ejemplo, en Gipuzkoa, con mayoría sindical de las centrales nacionalistas, es "donde más convenios están decaídos y el bloqueo de la negociación colectiva es más palpable".
.