Felipe VI pide para Málaga una «utopía moderna» por muchos años
El Rey Don Felipe destacó la apuesta de Málaga por la cultura y ha deseado en su intervención que «no[…]
El Rey Don Felipe destacó la apuesta de Málaga por la cultura y ha deseado en su intervención que «no quede en una mera utopía moderna, sino en una bella realidad por muchos años». Quiso recordar las visitas recientes a la capital de la Costa del Sol, como aquella en 2014 cuando los monarcas pudieron «admirar» el Museo Picasso. También conocieron el año pasado el Museo de Málaga en el Palacio de la Aduana, tras una visita al Foro Transfiere. En esta ocasión, Don Felipe y Doña Letizia ?estuvo en la reunión anual de directores del Instituto Cervantes? entregaron las Medallas de Oro de las Bellas Artes en la sede andaluza del Centre Pompidou, la primera fuera de París. Lo hicieron destacando que «Málaga esconde una admirable paradoja: la de ser unas de las ciudades más antiguas de Europa y, al tiempo, una de las ciudades más modernas».
Realzó la importancia del Conjunto Histórico malagueño, «huella lejana de civilizaciones» y «puerta siempre abierta al futuro». La definió como «Ciudad de la Ciencia y la Innovación». «Es el Mediterráneo y la tradición, historia y cultura», ha afirmado Don Felipe, antes de señalar que Málaga es «vivir de cara al mar desde la más lejana Historia». En ese momento, citó a uno de los más ilustres malagueños, el periodista y poeta Manuel Alcántara. «A la sombra de una barca; soñar con la alegría», ha anotado el monarca para justificar «un magnífico entorno para el reconocimiento de los mejores artistas».
Recordó a María Zambrano, primera mujer ganadora del Premio Cervantes en 1989, para considerar que «la cultura» es el «despertar del hombre». El arte, ha apuntado el Rey, «nos interpela, nos despierta, nos habla al oído». «La acción de preguntar, escribía también Zambrano, supone la aparición de la conciencia», ha remarcado, antes de rememorar al sevillano Gustavo Adolfo Bécquer diciendo que «el espectáculo de lo bello, en cualquier forma en que se presente, levanta la mente a nobles aspiraciones».
«El arte es testigo y cronista de los siglos», ha relatado ante los premiados, a los que ha dicho que con sus «dones y sacrificios» dejan su huella para la posteridad, «con la eterna intemporalidad de los hechos», ha asegurado Don Felipe, citando al poeta malagueño José Antonio Muñoz Rojas.
El Rey no fue el único que en el acto destacó la apuesta por la cultura de Málaga. El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que ya definió a la ciudad como «la capital de los museos», ha asegurado durante la presentación de los premiados que la ciudad ha apostado «sin ambages por la pintura y la escultura». «Una referencia cultural de España», ha apuntado el actor José Coronado, que habló en nombre de los premiados.
«En las últimas décadas ha sabido reescribirse con decisión y vocación», ha destacado el ministro, que detalló un importante aspecto de la cultura popular malagueña. El proceso de creación de la biznaga, la flor típica de Málaga, de procedencia latina y árabe, cuyo nombre significa «regalo de Dios». Fue este el pasaje elegido por Méndez de Vigo para retratar las profundas tradiciones de la ciudad andaluza. «No hay alma que no recuerda de esa flor el movimiento», ha citado el ministro al poeta Salvador Rueda en su «Canto a Málaga».
