Primera piedra del Congreso para que los ayuntamientos gasten su superávit

El Congreso de los Diputados ha aprobado por 165 votos a favor, 157 en contra y 6 abstenciones la moción[…]

El Congreso de los Diputados ha aprobado por 165 votos a favor, 157 en contra y 6 abstenciones la moción impulsada por el PSOE para instar al Gobierno a flexibilizar la regla de gasto de los ayuntamientos saneados y permitirles que gasten su superávit.

La moción no es una vinculante para el Gobierno pero sirve para demostrar la existencia de una mayoría política que reclama esa reforma y allana el camino para la aprobación de ley impulsada por Podemos en la misma línea.

De hecho, los votos a favor que ha recibido la moción pertenecen una vez más al PSOE, la formación morada y los partidos independentistas catalanes. El bloque en contra lo han conformado el PP, sus socios en el Mixto y Ciudadanos.

El texto de Podemos está ya calificado por la Mesa y está pendiente de ser incluido en el orden del día de un próximo Pleno, después de que el Gobierno perdiera su única oportunidad de echarlo atrás al registrar su veto cuatro minutos fuera de plazo.

Aboga por modificar la regla de gasto y derogar su aplicación en todos aquellos ayuntamientos que cumplan los criterios de estabilidad presupuestaria. Los criterios que propone para quedar exento es tener un reducido nivel de deuda -por debajo del 110 por ciento-, estar al corriente de los pagos a proveedores pagando las facturas en menos de treinta días de media, y no tener déficit presupuestario o presentar superávit.

La reforma entroncaría directamente con la intervención de las cuentas del ayuntamiento de Madrid por parte de Hacienda, después de requerirle varios ajustes que no se cumplieron. El consistorio madrileño cumpliría todas las exigencias que propone Podemos por lo que, si se aprueba la iniciativa, ganaría su batalla contra Hacienda.

La única estrategia que le queda ahora al Gobierno es apelar al PSOE para que la flexibilización de la regla del gasto sea la menor posible. En el texto del veto advierte de que si desaparece el superávit de los ayuntamientos, el Gobierno estará obligado a realizar un ajuste por 6.847 millones de euros, que es el importe del colchón que acumulan las entidades locales.

El ejercicio del veto por razones presupuestarias es la principal estrategia que está utilizando el Ejecutivo para frenar de raíz las reformas e intentos de derogaciones de la oposición. Hasta el momento ha utilizado este mecanismo un total de 46 veces y solo esta vez ha fallado en su aplicación.

Más información

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp