Montoro admite que el déficit de la Seguridad Social no se va a reducir

El Gobierno urge a acelerar la negociación de la financiación autonómica, que empezará en cuestión de semanas. El ministro de[…]

El Gobierno urge a acelerar la negociación de la financiación autonómica, que empezará en cuestión de semanas. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha apostado esta tarde por que ?los términos fundamentales de un nuevo modelo de financiación autonómica? vayan en los Presupuestos de 2018. Si bien lo ha expresado ?como un ideal?, ha detallado que ?dado el retraso? los Presupuestos deberían incluir este nuevo sistema. ?Estas semanas nos exigiría que hiciéramos un trabajo en términos políticos, para que a partir de los presupuestos de 2018 se abran los parámetros nuevos de la financiación de nuestras administraciones territoriales?, ha concluido.

Las comunidades autónomas de régimen común, salvo Cataluña, deben evaluar antes de que acabe el viernes 24 de noviembre el informe que entregaron el pasado julio el grupo de expertos para la financiación regional. Estos ?sabios? fueron elegidos al alimón por el Estado y las comunidades, si bien Cataluña se retiró del debate y no designó a ningún experto que la representará. Por ello, será la única comunidad que no participará de esta evaluación. Tras este procedimiento, arrancará la negociación política en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Una batalla para la que el PSOE resulta imprescindible, por los apoyos parlamentarios para votar un futuro modelo en las Cortes, y porque gobierna en la mayoría de regiones de régimen común.

Montoro ha recordado que la intención del Gobierno es aprobar las cuentas en el arranque de 2018, por lo que ha llamado a trabajar en el futuro modelo autonómico para incorporar las líneas fundamentales. La reforma territorial estaba parada, tras el desafío catalán, lo que contrasta frente a la celeridad con la que se ha aprobado el nuevo acuerdo para el cupo del País Vasco, un punto clave para el apoyo parlamentario del PNV al Ejecutivo.

Ciudadanos, también socio del Gobierno, ha criticado fuertemente este concierto económico, que provoca que pese a que País Vasco tiene la renta per cápita más alta de España, no aporte a la solidaridad territorial. Ante la menor financiación que reciben otros territorios, barones socialistas como Susana Díaz o Ximo Puig, que gobiernan Andalucía y Valencia respectivamente, también han criticado el cupo, en un claro mensaje a Ferraz que ha apoyado la medida. Se da la circunstancia de que el PSOE está en el Gobierno vasco, al haber pactado con el PNV en la comunidad. El actual modelo de financiación autonómica de régimen común lleva vigente desde 2009 y se debía haber reformado en 2014, pero no se abordó porque el Ejecutivo juzgó que entonces no había recursos para ello.

Montoro se ha congratulado de que las comunidades autónomas, pese a no alcanzar superávit, hayan mejorado sus cuentas en estos años. «Algunas comunidades conseguirán superávit este año», ha augurado, para aplaudir que así, en el «futuro sistema de financiación no necesitaremos más recursos para financiar los déficits de todas las regiones, sino para elevar la equidad para cubrir Sanidad y Educación».

El ministro de Hacienda, además ha asegurado que se cumplirá el déficit este año de nuevo gracias al superávit de los ayuntamientos. En la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Montoro ha reconocido que su previsión es que «tengan un excelente muy parecido al que tuvieron en 2016», y ha afirmado que con ello España cumplirá el objetivo del 3,1% del PIB apalabrado con Bruselas. Una meta que, en sus palabras, parecía «inalcanzable» hace un año.

«No tenían razón los que decían que había que cerrar miles de administraciones. No tenían razón los que decían que había que cerrar miles de ayuntamientos», ha analizado. El Gobierno prevé bajar el déficit al 3% y escapar así de la tutela de Bruselas. Lo hará gracias al esfuerzo de los municipios, que el año pasado ya alcanzaron un superávit del 0,62% del PIB, equivalente a unos 7.000 millones. La aplicación de la regla de gasto, que pone tope al crecimiento del desembolso público, ha hecho que los municipios tengan excedente desde 2012.

Las regiones tenían un objetivo del 0,6% y todo hace indicar que lo cumplirán con holgura. Las previsiones del Gobierno así lo contemplan, lo que supondría que desde el estallido de la crisis, cumplirán por primera vez.

Pese a todo, la Seguridad Social no logrará mejorar sus cuentas. «El déficit de la Seguridad Social no se va a reducir frente al ejercicio pasado», ha reconocido Montoro. El sistema tiene un objetivo del 1,4% del PIB y el año pasado cerró en el 1,7%. El Gobierno planeaba, en previsiones remitidas a Bruselas, que bajará al 1,5%, aunque en términos absolutos el montante es similar, mayor a 17.000 millones de boquete. Sin embargo, en estas previsiones, el Ejecutivo advertía una reducción de 500 millones que, en palabras de Montoro, parece que no se producirá.

Sobre el control al Ayuntamiento de Madrid, Montoro ha señalado a la interventora del consistorio como responsable de que Hacienda haya tumbado varios PEF. «La interventora general del ayuntamiento de Madrid tiene mucha responsabilidad en esto. No es un problema de políticos, sino de funcionarios que no tienen capacidad para interpretar las leyes», ha arremetido.

Los ingresos públicos, además, crecen. Entre otras razones, aumentan por las medidas aprobadas por el Gobierno el año pasado para endurecer el impuesto de Sociedades. En concreto, ha cifrado en 8.000 millones de euros el aumento en contabilidad nacional frente al año pasado de los recursos de la Administración.

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