Bolsa europea: prepárese para la nueva fase inversora
James Sym, gestor de renta variable europea en Schroders, tiene una visión particular respecto a las bolsas europeas y sobre[…]
James Sym, gestor de renta variable europea en Schroders, tiene una visión particular respecto a las bolsas europeas y sobre las oportunidades que ofrece. En su opinión, se acerca un repunte de la inflación que va a suponer un importante cambio para las acciones del Viejo Continente, puesto que los costes de las empresas tienen el riesgo de crecer más que las ventas. Si bien en los años de la crisis lo que ocurría era que la demanda fallaba, ahora el problema está en que no hay trabajadores suficientes. De ahí que el mercado laboral comience a estar tensionado y se esperen mayores subidas salariales. Éste es un proceso en el que Estados Unidos está más adelantado y que es más probable en el norte de Europa que en el sur.
Según este gestor, los perdedores de la crisis o de los diez últimos años se van a empezar a convertir en ganadores, y viceversa: los trabajadores van a registrar subidas salariales y los márgenes de las empresas tienen el riesgo, pues, de estrecharse. Este fenómeno, dice Sym, está destinado a cambiar también el modo en que los inversores piensan el destino de su dinero: los sectores y las empresas que se han beneficiado de la baja inflación y de los bajos salarios, las compañías que, por tanto, lo han estado haciendo mejor en Bolsa en los últimos años podrían comenzar a funcionar peor en el parqué.
¿Qué tipo de valores deberían ofrecer a partir de ahora protección frente a la inflación que Sym prevé?, ¿por qué sectores habría que apostar en este nuevo entorno? En su opinión, por el sector financiero, el de las telecomunicaciones y las empresas de petróleo y gas. Además le gustan las compañías del sector del consumo cíclico y también está encontrando oportunidades en el sector retail del Reino Unido, muy castigado por el Brexit.
Como sector perdedor, Sym apunta, por ejemplo, el industrial, debido a que sus márgenes son ya muy elevados.
También señala el atractivo que en este momento del ciclo presentan las acciones 'value' más defensivas. Habla, por ejemplo, de las grandes petroleras o de los operadores postales.
En todo caso, Sym no atisba en el horizonte una recesión, puesto que la demanda sigue fuerte y no ve síntomas ni razones para su debilitamiento. El panorama sólo empeoraría en el caso de que hubiera un shock externo, en el caso de que estallara una guerra o si la situación italiana derivara en una crisis para la zona euro. ¿Y qué probabilidad hay de que suceda esto último? Sym no lo teme con vistas al corto plazo, pero a largo plazo sí considera que el volumen de deuda de Italia puede convertirse en un problema, sobre todo porque se trata de un país que pertenece a una unión monetaria.