Las cuentas claras, gracias a las herramientas de estos bancos
La mayoría de bancos ha impulsado herramientas para facilitar la gestión de las finanzas personales a sus clientes, al tiempo que florecen proyectos independientes como Fintonic. Gracias a ellos, ahora es más fácil que nunca controlar los gastos
¿No sabe en qué se gasta el dinero?, ¿desconoce cuál es su factura media en alimentación al mes?, ¿le ha pasado su operadora telefónica una factura de móvil más elevada de lo habitual? Si es usted el tipo de persona que desconoce la respuesta a estas preguntas, ya no tiene excusa para poner en orden el estado de sus cuentas pues la mayoría de los bancos españoles dispone de herramientas digitales para ayudarle en la tarea. Con la ventaja de que, a diferencia de las hojas de cálculo o los cuadernos que sirven a muchas personas para llevar sus finanzas, presentan el balance de las cuentas de cada cliente de manera desglosada, muy sencilla y visual, sin que el usuario tenga que insertar manualmente los datos. Asimismo, algunas de ellas ofrecen servicios adicionales como los avisos ante posibles descubiertos.
El florecimiento de este tipo de servicios se ha disparado en los últimos tiempos (junto con aplicaciones independientes como Fintonic) y ha sido posible gracias a la revolución de las nuevas tecnologías. «Estas tecnologías evolucionan día a día, pero ya presentan el nivel de madurez necesario para poder ofrecer este tipo de herramientas a los usuarios con la calidad que se merecen», nos explican desde BBVA, una de las entidades que cuenta con una aplicación de este tipo.
La herramienta de BBVA se llama «Mi día a día» y permite ver los ingresos y gastos ordenados por categorías y subcategorías, de modo que es muy cómodo entender a qué se está destinando el dinero. Así, uno puede saber si este mes se le ha ido la mano en ropa o en restaurantes, así como realizar comparaciones entre varios meses y hacer presupuestos sencillos. «La selección de productos es completamente personalizable, de forma que los usuarios pueden seleccionar qué productos incluir en el análisis y cuáles no, de forma que el análisis de ingresos y gastos se ajuste a sus necesidades», relatan en BBVA. La aplicación de finanzas personales de BBVA se encuentra totalmente integrada en las aplicaciones digitales de la entidad, lo que significa que no es necesario instalarse ninguna app adicional.
Por su parte, Sabadell cuenta con un servicio similar denominado «Finanzas Personales», que recoge información de las cuentas a la vista y las tarjetas -tanto de crédito como de débito- que el cliente tiene contratadas en Banco Sabadell. «El sistema categoriza tanto los ingresos como los gastos en base a unos criterios preestablecidos, de manera que es capaz de distinguir sobre qué conceptos se han producido los gastos e ingresos durante el periodo», nos explican desde Sabadell.
En el caso de «Mis finanzas» de CaixaBank, el servicio destaca porque detecta importes anormalmente elevados en los recibos antes de que se haga efectivo su cargo en la cuenta y envía una notificación al usuario. También envía un aviso en caso de que no haya saldo suficiente en la cuenta para pagar el recibo.
Un servicio similar también está disponible en «Santander Money Plan» para los clientes de la cuenta «1 2 3». En este caso, llega a avisar al cliente si le llega una multa de tráfico. Por otro lado, dado que la cuenta «1 2 3» es un producto que ofrece intereses y bonificaciones (pero que también cobra comisiones), otro servicio interesante de Santander Money Plan es que permite comparar, mes a mes, los intereses generados en la cuenta y las bonificaciones ingresadas. De este modo, es fácil saber si nos resulta interesante el producto.
Por su parte, Bankia dispone de una herramienta similar pero para las pymes. Aunque su nombre es más «serio» (Servicio de Agregación financiera de empresas), su funcionamiento es sencillo: el cliente da de alta la entidad (incorporando datos de acceso usuario/contraseña) y, al entrar en la aplicación, aparece una posición global con los servicios asociados por cada entidad: cuentas, ficheros, etc. Así que ya sabe: ¡No tiene excusa!».