Primer tanteo del 'Brexit' en Berlín
La reunión cordial de May y Merkel no impidió a la canciller subrayar que sólo habrá negociación una vez que Londres invoque el artículo 50
Washington era hasta ahora la meta prioritaria en el exterior de los primeros ministros británicos después de su nombramiento. Rara vez Bruselas o París. El 'Brexit', la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, ha alterado las costumbres. Una semana después de asumir el cargo, Theresa May optó por volar a la capital alemana en su primera visita al extranjero. «Me alegro mucho de estar en Berlín» fueron sus primeras palabras ante los medios en un correcto alemán durante la rueda de prensa con su anfitriona, Angela Merkel. Ambas se esforzaron por mostrar el inicio de una relación cordial, aunque defendieron sus respectivas posturas ante el proceso inédito que supone el abandono voluntario de la UE por uno de sus miembros.
Merkel insistió en que corresponde a Londres «definir cómo será su relación futura» con la Unión Europea, advirtió de que hay que evitar todo tipo de inseguridad en el proceso y reiteró que las negociaciones «formales o informales» no darán comienzo antes de que Gran Bretaña invoque el Artículo 50 del Tratado de Lisboa que contempla la salida de la UE de uno de sus miembros. Steffen Seibert, portavoz del Gobierno germano, ya había advertido pocas horas antes de que no habrá de ninguna manera «negociaciones previas» sobre el 'Brexit'.
Pese a todo, la canciller alemana subrayó las estrechas relaciones económicas, comerciales y políticas entre los dos grandes Estados y su interés en profundizarlas. «Gran Bretaña seguirá formando parte de Europa», aseguró Merkel, mientras Theresa May destacó que, aunque el vínculo cambiará cuando culmine el abandono de la UE por su país, «las relaciones económicas deben seguir siendo fuertes» y comentó que Gran Bretaña quiere continuar colaborando con Alemania para afrontar retos globales como la crisis de Ucrania y la lucha contra el terrorismo yihadista del Estado Islámico. Poco antes de la cita en Berlín, May había anunciado la renuncia de Gran Bretaña a la presidencia de turno de la UE en la segunda mitad de 2017 para concentrarse en la negociación del 'Brexit'. Ocupará su lugar Estonia. La canciller germana constató que cuando comience el diálogo para abandonar el club comunitario la primera ministra ya no podrá asistir al Consejo de jefes de Estado y gobierno de la UE, pero comentó que se podría buscar la manera de estar en contacto directo con los 27.
Merkel y May fueron sumamente condescendientes, pero no tuvieron pelos en la lengua en su primera intervención conjunta. «'Brexit' es 'Brexit' y queremos que se convierta en un éxito para Gran Bretaña», comentó la invitada británica, que no dudó en llamar la atención en Berlín con sus zapatos de tacón con estampado de piel de leopardo. Merkel no fue menos clara. Si los británicos quieren seguir teniendo acceso al mercado interior europeo tendrán que aceptar sus reglas básicas, como hacen noruegos y suizos, sobre todo la que se refiere a la libre circulación de sus ciudadanos, recordó la canciller, haciendo mención de uno de los motivos principales del referéndum, que compromete a May a conseguir precisamente lo contrario, acabar con la migración hacia las islas de mano de obra procedente de países que todavía son sus socios. Y mientras May aspira a sacar el máximo provecho para Gran Bretaña de unas negociaciones que Merkel calificó de «esforzadas» ya antes de comenzarlas, la canciller no ha dejado de reiterar que se acabó la época en la que Londres escogía las guindas de la tarta europea.
Encuentro en China
El primer encuentro entre las hijas de sendos pastores, luterano el de Merkel, anglicano el de May, también sirvió para abordar otros temas de actualidad. La situación en Turquía o la superación de la crisis de los refugiados son cuestiones que interesan tanto a Londres como a Berlín y la canciller quiso conocer de primera mano qué planes tiene May para lograr que Gran Bretaña juegue fuera de la UE un papel mas relevante en la política global.
También sus ministros se tantean. El jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, ya ha conocido personalmente a su nuevo colega británico, el polémico exalcalde de Londres y defensor del 'Brexit' Boris Johnson. Y el titular germano de Finanzas, Wolfgang Schäuble, tendrá su primer encuentro con Philipp Hammond este sábado en la localidad china de Chengdu, donde celebrarán un almuerzo bilateral. La canciller subrayó que las relaciones entre ambos gobiernos continuarán siendo muy estrechas, toda vez que coinciden en foros como la OTAN, el G-7 o el G-20.